4 de septiembre de 2012

Es la luz



No es una magdalena, sino un rayo de luz que me recuerda a otro idéntico, el que dispara el poder de evocación de mi memoria.
La habitación se ilumina con el sol de la tarde. Una luminosidad amarilla e intensa envuelve la escena cotidiana. Una mujer inclinada sobre la máquina de coser pespuntea dos trozos de tafilete que habrán de convertirse en zapatos. Una niña está sentada en el suelo, junto a ella. Hilos de colores, tijeras, recortes de piel y el olor a cement impregnando la atmósfera. El ruido del pedal topando rítmicamente contra el suelo es la música que suena de fondo.
La ventana es una catarata de luz que inunda el alma. La nostalgia acecha, pero no logra imponerse a la luz.