El porvenir de una ilusión

Cuando una civilización no ha logrado evitar que la satisfacción de un cierto número de partícipes tenga como premisa la opresión de otros, de la mayoría quizás _y así sucede en todas las civilizaciones actuales_, es comprensible que los oprimidos desarrollen una intensa hostilidad contra la civilización que ellos mismos sostienen con su trabajo, pero de cuyos bienes no participan sino muy poco. (…) La hostilidad de estas clases sociales contra la civilización es tan patente que ha monopolizado la atención de los observadores impidiéndoseles ver la que latentemente abrigan también las otras capas sociales más favorecidas. No hace falta decir que una cultura que deja insatisfecho a un número tan considerable de sus partícipes y los incita a la rebelión no puede durar mucho tiempo, ni tampoco lo merece.

Sigmund Freud. El porvenir de una ilusión, 1927.
La dominación y la opresión se perpetúan durante siglos en la historia de la humanidad construyendo la realidad social y política.

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