El chocolate del loro



Hace tiempo, cuando una familia pudiente venida a menos no quería que nadie lo notase, reducía la cantidad de chocolate que le daba al loro, mientras ellos seguían invitando a sus amistades a una taza de chocolate con melindros. Pensaban que dejar sin chocolate al loro suponía un ahorro. De ahí deriva la expresión “el chocolate del loro”.
Algo similar hace el Gobierno para demostrar su voluntad de ahorro. Se comienza con los recortes sanitarios, pero haciendo pagar a los jubilados, ¿qué se arregla? España tenía uno de los sistemas sanitarios con mejor reconocimiento de excelencia entre los países europeos. Un sistema sanitario que solo representaba el gasto de un 8,9% del PIB para los presupuestos del Estado. Este porcentaje, según indica la OMS, está hasta 3 y 4 puntos porcentuales por debajo de la media que dedican el resto de países de la Unión Europea. ¿Qué objetivo tienen los recortes?
En vez de suprimir el chocolate del loro, sería conveniente eliminar las tazas de chocolate con melindros que se toman los señores. Eliminar, por ejemplo, el Senado, como recomiendan algunos expertos en ciencias políticas. Suecia, Noruega y Dinamarca no tienen Senado y no pasa nada. La eliminación del Senado representaría un ahorro de 53 millones de euros anuales. De paso, también podrían suprimirse tantas pensiones vitalicias que cobran los expresidentes del Estado y Autonómicos, los diputados y senadores y otros “padres de la patria”. Y todavía se podría ahorrar más poniendo unos límites sensatos a los sueldos de los cargos autonómicos y municipales, a los directivos de la banca. Si se suprimieran los coches oficiales. ¿Cómo es posible que en España haya más coches oficiales en todos los Estados Unidos de América? Y si juzgasen a los estafadores y se les obligara a devolver, con intereses, lo que se han llevado…
Lo fácil es quitarle el chocolate al loro, pero lo que debe hacerse, donde deben aplicarse a fondo las tijeras, es en las tazas de chocolate.

Comentarios

Toy folloso ha dicho que…
Estás sin trabajo y, en lo que va de mes, habré leído más de cien artículos periodísticos sin la mitad de "chicha" que tiene este post.
(Incluye este modesto comentario en tu currículo).
belkis ha dicho que…
Vengo aquí siguiendo la recomendación de Toy.
Cuánta verdad dices! Y me parece inverosímil que, con lo evidente y justo que es lo que planteas, nadie lo vea o nadie pueda hacer nada para llevarlo a cabo.
Cuando se acabe el chocolate, nos comeremos los melindros junto al loro. Y luego...qué?