Se nos está olvidando escribir

Según el INE, el uso del ordenador entre los menores de 10 y 15 años es del 95,6%. Este dato sirve para constatar una noticia que publicaba hace poco en portada el diario alemán Bild: la escritura manual se extingue. El día 30 de junio, la portada del periódico de mayor tirada de Europa estaba escrita a mano por diferentes redactores que denunciaban la muerte de una parte de nuestra cultura. En el interior, la noticia recogía datos de un estudio que asegura que uno de cada tres adultos no ha escrito nada en los últimos seis meses y también alertaba de que con los nuevos teléfonos y ordenadores, que pueden recibir órdenes de viva voz, sin pasar por el teclado, se perderá la escritura manual.

Escribir a mano activa ciertas regiones del cerebro, favorece el aprendizaje de formas, símbolos y lenguas, pudiendo servir, además, como medio para diagnosticar trastornos neurológicos. La caligrafía también ayuda a expresar mejor los pensamientos, ideas y sentimientos, es lo que afirman científicos de la universidad norteamericana de Indiana.
Hace tres años, Umberto Eco lamentaba que la mitad de los niños italianos tuviera problemas para escribir a mano, aunque vaticinó que la humanidad terminará redescubriendo el valor estético de esta herramienta. Ojalá acierte, porque escribir apretando teclas en pleno proceso de aprendizaje puede generar disgrafía, escritura irregular, letras que no se entienden.
No se trata de que el SMS, el whatsapp o el mensaje de voz se enfrenten al boli, al bloc de notas o a la estilográfica, sino de que no se pierda la escritura caligráfica, cuyos trazos tanto dicen de nosotros como personas.

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