21 de junio de 2012

Suerte grande

Finalmente, Europa ha reconocido su grave error, ha comprendido cómo funciona la política española y nos ha concedido un pequeño crédito de 100.000.000.000 €. Fruslerías. Gracias a la gestión del Gobierno, nos dan esta calderilla a cambio de casi nada, pues el beneficio para los estados europeos es enorme. Se salva así la Unión Europea, el euro, el Estado de Bienestar, la prima de riesgo y mi prima de Soria. El milagro ha sido posible por la solidez política, ideológica, espiritual y ética del gobierno del PP y de nuestro admirado y admirable presidente Rajoy.

España ha dejado atrás años de contubernio, de mentiras, de cultura del pelotazo… Zapatero nos engañó negando que existiera una crisis y mira dónde estábamos. Pero Rajoy, no. Él es un hombre de honor y su palabra vale más que un contrato. Dijo que nos sacaría de la crisis y solo en seis meses nos ha llevado adonde estamos ahora: en la cima del mundo. A punto de caernos de ella. Rajoy ha sabido trajinarse a los líderes europeos que le presionaban para que adoptase medidas que únicamente les beneficiaban a ellos y cuando ha llegado la hora de la verdad, ha sabido dar un puñetazo en la mesa y decir: Aquí está España, con un par.

Ya pueden ir diciendo las lenguas viperinas que nuestro presidente es un fanfarrón, un orgulloso, un embustero. No se crean nada, señoras y señores. No crean a quienes les dicen que esa calderilla que nos regalan es un rescate; que si los bancos no pagan su deuda, la abonaremos entre todos; que Europa nos impone unas condiciones durísimas… Hagan caso a Rajoy cuando asegura que somos nosotros los que hemos salvado a Europa, que han insistido tanto que no nos ha quedado otro remedio que aceptar el dinero, más que nada por no hacerles un desprecio a nuestros amigos.

Qué suerte tan grande tiene España al contar con político de la talla de Rajoy, con su inteligencia, su sabiduría, su poder de convicción, su prudencia y su raza. Olé.