2 de abril de 2012

Leche de yegua

Los legionarios romanos tomaban leche de yegua para mantenerse en forma. Los pueblos nómadas de toda Europa también han utilizado esta leche. Hay quien dice que la reina Cleopatra se bañaba, en realidad, en leche de yegua, no de burra, como cuenta la versión oficial. Hasta principios del siglo pasado, este alimento ha estado presente en las sociedades humanas, en la nuestra también. Hoy, sin embargo, es una rareza oír hablar de este producto y más extrañas todavía suenan sus propiedades terapéuticas. Por eso el objetivo del Hospital Josep Trueta de Girona, junto con la asociación EquiLlet de Vall d'en Bas, es demostrar que la leche de yegua puede emplearse para combatir diferentes enfermedades.

El centro sanitario de referencia en las comarcas gerundenses trabaja en un estudio para comprobar si los efectos de este tipo de leche se pueden complementar con tratamientos convencionales contra enfermedades propias del aparato digestivo. El jefe de la unidad de digestología del Hospital Trueta, Xavier Aldeguer, habla concretamente del síndrome del colon irritable y de la enfermedad de Crohn.

De momento el estudio se halla en su fase de recogida de datos y el doctor Alderguer prevé que podrán obtener los primeros resultados de aquí a medio año. Las primeras evidencias demuestran que la leche de yegua posee una particular flora bacteriana y el hecho de que sea rica en proteínas da opción a que se pueda utilizar para resolver no solo en problemas digestivos, sino también en aspectos dermatológicos y anímicos.

Hasta la fecha, el único centro español que investiga con leche de yegua es el Josep Trueta, aunque no se descarta ampliar el estudio a otros centros de Girona y de Cataluña.