23 de febrero de 2012

Sustituir funcionarios por voluntarios


Ana Botella, alcaldesa de Madrid, pretende que los ciudadanos colaboren con el Ayuntamiento y le ayuden a mantener los servicios públicos de la capital. El primer paso es el "proyecto de voluntariado en bibliotecas", que se pondrá en marcha entre marzo y abril para que los madrileños que lo deseen se incorporen a las bibliotecas municipales y trabajen allí unas horas a la semana realizando, entre otras, funciones informativas sobre los recursos culturales. La prueba durará seis meses y si todo va bien, a las dos bibliotecas piloto: Iván de Vargas (Centro) y Ángel González (Latina), se sumarán las demás bibliotecas de la Comunidad. Las personas que participen en esta iniciativa procederán de la Fundación Voluntarios por Madrid a través de un convenio suscrito con el área de Familia y Servicios Sociales.

Botella asegura que la presencia de voluntarios es posible no solo en las bibliotecas sino en un número "infinito" de servicios dependientes de la Administración: “Queremos voluntarios medioambientales, culturales, que de alguna manera se organicen para cuidar los centros públicos”, y argumenta así sus razones: “Ante la crisis, los ciudadanos deben hacer algo por la sociedad”. La Plataforma para la creación de un Colegio Profesional de Bibliotecarios, Archiveros y Documentalistas (COABDM) ya se ha echado a temblar ante esta iniciativa municipal. No es para menos. Se intuye que la verdadera intención del Consistorio es ahorrar en personal.