3 de febrero de 2012

Qué aburrimiento

Qué aburrido es acudir cada día a tu puesto de trabajo, aguantar al mismo jefe y a los mismos compañeros, cobrar un salario (con independencia de lo mísero que pueda ser), tener unos recursos fijos, poder planificar tu vida en base a esa entrada de dinero mensual. Cuánta monotonía.

Qué aburrido es acudir cada día a tu oficina de empleo, aguantar al mismo funcionario quemado y a los mismos parados con sus lamentables problemas personales, cobrar una limosna de subsidio (o en muchísimos casos nada), carecer de unos ingresos fijos, no poder hacer planes ni para mañana porque no sabes qué pasará. Cuanta monotonía, señor Monti. Y qué poca vergüenza tiene, usted que, cuando deje de ser presidente de Italia, continuará siendo senador vitalicio y percibirá un sueldo de casi 15.000 euros mensuales. ¿No se aburrirá de este chollo? Piénselo bien. ¿No preferiría levantarse sin saber si a lo largo de la jornada podrá llevarse algo a la boca? ¿No es más bonito cambiar y aceptar nuevos desafíos? Iba a recomendarle que se hiciera payaso, pero sus chistes maldita la gracia que tienen.