20 de junio de 2011

La ley no basta

Juan Tirado, de 76 años, asesinó a su esposa de 71, en Bescanó. La pareja estaba en trámites de separación y el hombre hizo caso omiso de la orden de alejamiento que tenía por haber maltratado y amenazado a su mujer.


Los hechos ocurrieron en mayo y solo son un triste ejemplo de los otros casos similares que ocurren con demasiada frecuencia ya en nuestra sociedad. La cifra de mujeres asesinadas por sus parejas o ex parejas no cesa de aumentar. Sesenta y ocho en 2009, ochenta el año pasado. Pese a todas las medidas legislativas que se han implantado, pese a la creación de juzgados especiales, pese a la mayor concienciación ciudadana que existe al respecto, el número de mujeres víctimas de la violencia sexista crece.

Cuando sucede un delito de este tipo, se investiga si había denuncias previas y medidas judiciales para proteger a la víctima. En el caso del ejemplo, se había decretado una orden de alejamiento, que no sirvió de nada. Aunque existan antecedentes, denuncias, medidas preventivas de protección, es evidente que la ley ni disuade ni protege. Al hombre que ha decidido matar a su pareja, le importa muy poco lo que estipule una orden del juez. El problema es cultural y social y su resolución no es sencilla.


Como dijo la presidenta del Institut Català de les Dones, “Es urgente borrar del imaginario colectivo los modelos tradicionales de relaciones entre sexos basadas en el poder. Se tienen que transmitir nuevos modelos de relación y de resolución de situaciones conflictivas”. La idea es excelente, llevar a la práctica estos principios, ya es otra historia.

18 de junio de 2011

Indignados




Ganar con mentiras. Ésta es la impresión que dan los partidos políticos en cualquier convocatoria electoral. Recurrir a la mentira, al engaño, a la descalificación, a las promesas que se incumplirán… A todo, con tal de conseguir votos. Este insulto a los ciudadanos indigna, pero los partidos políticos son imprescindibles en cualquier sistema democrático que se precie. No los partidos que tenemos en España, sino los partidos como representantes e instrumento político de los ciudadanos. Sin partidos, en esto coincido con Jiménez de Parga, presidente emérito del Tribunal Constitucional, estaríamos en manos de los grandes grupos de presión, que nos tendrían completamente a su merced. Lo que hace falta, pues, es regenerar y democratizar los partidos políticos, para que no sirvan a otros intereses que no sean los de los ciudadanos a quienes representan. Así la democracia formal será democracia real.



Los ciudadanos votamos a los partidos que nos parecen más honestos y creíbles, a los políticos que consideramos más adecuados para la compleja tarea que han de desempeñar; a unas personas que hagan, no que digan; que cumplan su palabra. Si la honestidad y la sinceridad fuesen una realidad y no una promesa, la vida política española sería otro cantar. Por eso, a los ciudadanos nos sobran motivos para estar cabreados.



Los comentarios que suscitaba en sus inicios el movimiento 15-M eran muy similares: Ya era hora. Hay que hacer algo. Esta situación no puede prolongarse más. Las acampadas de indignados expresaban el hartazgo colectivo de una sociedad exprimida y masacrada por la crisis económica. ¿Para qué vamos a ir a votar si todo seguirá igual? ¿Por qué Zapatero no intenta vivir con 600 euros mensuales? El movimiento generaba simpatías. ¿Serviría de algo? Quién sabe. Al menos en Bruselas dejarían de vernos como un rebaño se sumisos borregos. Pero la complicidad se ha ido esfumando con los días, especialmente como consecuencia del comportamiento de algunos de sus miembros. Después de bloquear el Parlament catalán, de los insultos y de las agresiones que sufrieron los parlamentarios, el movimiento 15-M ya no es tan valorado y va perdiendo la credibilidad. Todos estamos cansados, socarrados, hastiados, pero los problemas que padecemos no se resuelven acampando en un espacio público. ¿Qué queda de Mayo del 68? El mundo sigue igual, con ricos y pobres, con patronos y obreros. ¿Qué ha sobrevivido del espíritu de Woodstock? Un disco, una película y la intención de repetir el festival. El sistema siempre acaba devorándonos. El capitalismo salvaje debe morir y tenemos que matarlo entre todos antes de que nos liquide.



*Foto: Indignados ante el Ayuntamiento de Zaragoza 17/06/11

16 de junio de 2011

El poder corrompe



“El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente”, esta cita sintetiza el pensamiento de John E. Dalberg Acton y se corrobora día a día en cualquier rincón del mundo. Los gobernantes, con sus honrosas excepciones, y aún en las democracias más consolidadas, tienden, por lo general, a ciertas dosis de autoritarismo. Si además, y pese a las apariencias de su discurso y poses demagógicas, llevan dentro un tirano, sus arbitrariedades, su corrupción y la impunidad para hacer de su capa un sayo reflejan el abuso de poder contra los indefensos ciudadanos. Cuando se aspira a la presidencia con pésima administración y mal gobierno o se argumentan razones contra la irracionalidad de las decisiones, éstas deben contrarrestarse con controles e instituciones que velen para que prevalezcan las demandas de los ciudadanos.

13 de junio de 2011

El teléfono de bolsillo

Mister Godfell Isaacs, gerente de la Compañía de telegrafía Marconi, ha declarado a un redactor del Daly Mail que dicha compañía establecerá a principio del año próximo un servicio comercial de telefonía sin hilos entre Londres y Nueva York.


Los abonados británicos y americanos podrán entablar comunicación telefónica con solo pedir el número de sus aparatos respectivos, como se hace ahora en el interior de las ciudades.


En fecha no muy lejana los teléfonos sin hilos de bolsillo serán artículos de uso ordinario. Por ejemplo dice Monsieur Isaacs, un bolsista que camine por las calles de Londres oirá un timbre en su bolsillo, y acercándose el receptor al oído percibirá la voz de su empleado, que en ese momento va viajando en un aeroplano a una velocidad de 100 km. por hora y a una distancia como la que separa a Londres de Varsovia.


Según el periódico antes citado, el Gobierno británico obligará a los aparatos aéreos comerciales a llevar instalaciones de telefonía y telegrafía sin hilo.



*Artículo publicado en el diario bilbilitano El Regional el día 6 de marzo de 1919. Aunque el concepto de una red de radio celular se inventó en 1947 en los laboratorios Bell, fue en 1983 cuando se fabricaron los primeros equipos de telefonía móvil.

6 de junio de 2011

Guerras humanitarias





La población civil pagará muy caro el apoyo militar a los golpistas de Benghazi contra el dictador de Trípoli. Aproximadamente uno de cada diez misiles disparados no hace diana en el punto fijado y se estrella en cualquier otro lugar fuera de control. Pero todos los misiles, los que aciertan y los que no hacen blanco, los que tienen la cabeza revestida de uranio empobrecido y los que solo tienen uranio empobrecido en los estabilizadores de sus alas, contaminan la zona. Es decir, este bombardeo eufemísticamente llamado humanitario matará a miles de civiles también en los años venideros.


Debido a sus características físicas específicas, en particular por su densidad, que lo hace extremadamente penetrante, así como por su bajo costo, producir un kilo de uranio empobrecido cuesta alrededor de dos dólares, y la dificultad que presenta su tratamiento como desecho radioactivo, el uranio empobrecido ha encontrado en el sector militar excelentes aplicaciones. En aleación con el titanio, el uranio empobrecido se emplea para perforar blindajes y como arma incendiaria.


La OTAN lo niega, pero existen pruebas fehacientes de que el uranio empobrecido se empleó en la guerra de los Balcanes con los misiles crucero tipo Tomahawk. Algunos misiles crucero llevan la cabeza reforzada con uranio empobrecido y contienen cerca de cuatrocientos kilos de este material. Consideremos el efecto de estas armas: según ha publicado la prensa internacional, durante el primer día de la guerra, el Pentágono declara haber disparado 112 misiles crucero en Libia. Tras una violenta combustión a unos 5000º C, cada impacto produce una nube de residuos tóxicos de dimensión variable, ¿Cuántos días durará la guerra? Multipliquen ustedes y tendrán una idea no muy alejada de la realidad.


Las guerras humanitarias, las armas quirúrgicas, las fuerzas de paz producen unos daños medioambientales y se cobran un número de víctimas indecente.




*Imagen: Reeddesing

2 de junio de 2011

Hartazgo por saturación

José María Aznar lo sabía de buena tinta: “Irak está lleno de de armas de destrucción masiva”. Igualmente sabe de buena fuente que "a los españoles se les ha engañado. El diálogo con ETA continua"; se lo comunicó a su amigo P.J. Ramírez, a quien le faltó tiempo para publicar la noticia en la portada de su Mundo. Y el Abecedario le secundó invitándonos casi a otro alzamiento nacional: "La rendición del Estado: la memoria de las víctimas, mil muertos y miles de heridos física y moralmente, no permite dejar pasar este episodio de corrupción institucional como una etapa caduca". Así día tras día, año tras año. La caverna mediática, agitada por políticos de derechas, españolistas, de esos a los que no les gusta que les digan las copas de vino que tienen que beber, sigue avanzando con mordiscos y rebuznos, con una crítica barata y una demagogia populista insoportable. Pese a estos insultos descarados y constantes a la inteligencia de los ciudadanos, la gente les sigue votando. A los otros, que aguardan su turno y con quienes se alternan en el poder, también les votan.




Vivimos en el país europeo con el índice más alto de paro, corrupción y nepotismo. Somos los primeros en lo malo y lo llevamos con orgullo. Somos un país gris, con una monarquía que va a bodas principescas y a funerales de Estado y de paso apadrina osos panda, con un presidente incapaz de decidir qué hace para que la bomba de la crisis no le estalle en las manos, con un candidato a sucederle totalmente anodino, como es el señor Rajoy. Observando a unos y a otros, mi pesimismo aumenta exponencialmente cuando escucho a Aguirre, Arenas, Mayor Oreja, Rodrigo Rato, Sáenz de Santamaría, De Cospedal... o a Bono, Chaves, Blanco, Chacón, Jiménez, Montilla… Que tanto da. Nos hemos apuntado a la guerra de Libia porque no teníamos nada mejor que hacer, los obispos salen en manifestaciones al lado de banqueros y falangistas, sindicalistas convencidos protestan en las calles con gigantes y timbaleros, las familias arruinadas por la especulación y la falta de trabajo se quedan sin techo y no pasa nada. Me dan ganas de proclamarme apátrida y pedir asilo político en alguna tribu amazónica.






*Imagen: Ibáñez