26 de enero de 2011

Los seis mil


Chomsky calcula que son 6.000 las personas que acumulan todo el poder económico en el mundo. Son estas personas las que programan las crisis con la finalidad de reunir más dinero, expulsar del mercado a los competidores de segunda fila y acumular más poder.

Estos poderosos mercaderes amenazan a los gobiernos haciendo temblar las estructuras del mercado y poniendo en situación de grave amenaza al pueblo. No quieren que se haga política y pretenden que el todo se rija por sus intereses económicos. Nosotros se lo permitimos con nuestra pasividad.

25 de enero de 2011

Con la ayuda de Dios

Cada nuevo gobierno que llega al poder, presidente y ministros, comienza por tomar posesión del cargo. En el caso de la Generalitat catalana, el president y los consellers, han hecho lo propio tras ganar las últimas elecciones la candidatura presentada por CiU. El protocolo especifica que se puede prometer o jurar el cargo, pero algunos consellers del Gobierno que preside Artur Mas, han añadido la coletilla: “Con la ayuda de Dios”. Este detalle sería irrelevante si Cataluña no formara parte de un estado aconfesional como el español, si las creencias religiosas de cada conseller, que habrían de permanecer en el ámbito privado, no hubiesen quedado al descubierto de forma pública y notoria y si solicitando la ayuda divina no hubieran dejado patente su incapacidad para el puesto.

22 de enero de 2011

La fuente

Bradley Manning no es tan conocido como Julian Assange, pero es la fuente de la que salen los documentos que publica WikiLeaks y se enfrenta a 52 años de prisión por sus presuntas indiscreciones. Dicen que Bradley Manning es un joven tímido, empollón, inseguro y con problemas para relacionarse, es también un genio de la informática que se sentía marginado y no encajaba en el ejército estadounidense por su condición de homosexual. Con 22 años fue destinado a servir en una base de Irak donde tenía acceso a las redes clasificadas del Pentágono. Cuentan que, para despistar, grababa estos archivos en un cedé con una carátula de Lady Gaga mientras movía los labios canturreando su Telephone.

A Bradley Manning le ha delatado al FBI un examigo, Adrian Lamo, también exhacker y activista gay. “Si tuvieras acceso sin precedentes a las redes clasificadas durante 14 horas al día, siete días a la semana, durante ocho meses, ¿qué harías?”, le preguntó Manning a Lamo en un chat. La fatal pregunta ha dejado al descubierto al espía traidor y también al amigo delator.

20 de enero de 2011

Fumar o no fumar

Con la aplicación de la Ley Antitabaco, las terrazas de los bares congregan a los fumadores que no renuncian al cigarrillo. Para proteger a sus clientes de los rigores invernales, algunos establecimientos han instalado estufas, en otros locales, los adictos a la nicotina tiemblan expuestos al frío, pero fumando. No es raro escuchar las conversaciones que entretienen a estos fumadores y en ellas se oyen palabras como represión, totalitarismo, dictadura o persecución. Los argumentos del ministerio de Sanidad no han convencido a todos.

Ya se hizo una Ley Antitabaco a medias, que intentaba contentar a todos, un objetivo que siempre fracasa. Y ahora toca ser duros, dar prioridad al bien común por encima del individual. En otros países europeos han solucionado la cuestión del tabaco con respeto y educación, sin conflictos. En París, ciudad que visité el año pasado, los bares y restaurantes estaban llenos, pero sin humo. La gente salía a fumar a la calle y no parecía contrariada por tener que hacerlo. Aquí le encontramos pegas a todo y olvidamos lo importante: nuestra salud. La libertad es un derecho logrado con mucho esfuerzo y está ligada a postulados más serios que el tabaco. No se prohíbe fumar; quien quiera, podrá seguir haciéndolo, pero lejos de quienes desean ahorrarse humos ajenos.

Por desgracia, vivimos una época muy dura y difícil. El paro no deja de aumentar, los precios suben a diario, el IPC se dispara, la inseguridad laboral es alarmante, las dificultades para encontrar trabajo son muchas, los jóvenes no logran independizarse, los mayores apenas sobreviven con su pensión de jubilación. Podría seguir enumerando problemas más graves que fumar o no fumar en un bar, pero los conocemos de sobra.

18 de enero de 2011

Correspondencia

Una de las ventajas y uno de los inconvenientes que tiene todo escritor es no saber qué opinan los lectores de su obra. Compras un libro, lo lees hasta el punto final y te suscita una opinión, que el autor ignorará. Con la llegada de Internet, la posibilidad de contacto entre escritor y lector es posible.

Habitualmente recibo correspondencia de lectores de mis blogs que se animan a exponerme sus cuitas. Muchos deciden no hacer público su criterio y en lugar de insertar una opinión, me escriben un correo. Hay comentarios que no me sirven de mucho: “Muy bueno”, “Me ha gustado tu artículo”, “Está muy bien este poema”… Agradecería un argumento, un porqué. Hay otros que me aportan interesantes puntos de vista, que completan la información de que dispongo o que me abren puertas a otros universos, a estos lectores les agradezco sus aportaciones porque me ayudan a ampliar mis conocimientos. Alguna vez, de tanto en tanto, alguien me sorprende. Su interpretación de mi obra es exacta y coincide rigurosamente con la idea que yo intentaba expresar. Mi ego crece al leer estos comentarios, al menos uno de mis lectores ha leído lo que yo he escrito. Excepcionalmente, me llegan opiniones que me dejan perpleja: ¿No se habrán equivocado adjudicándome la obra de otro autor? Yo decía justo lo contrario, ¿tan rematadamente mal me expreso?

A veces, entre esta correspondencia encuentro mensajes que me desconciertan porque no sé muy bien cómo debo tomármelos. Aquí van unos ejemplos.

Una lectora me ha remitido el siguiente correo: “Me extraña su argumento al decir que no cree porque nunca ha visto a Dios. ¿Por qué unos refuerzan su fe y otros la pierden? Sencillamente, porque unos notan en su corazón la presencia divina y otros no quieren saber de Dios o lo buscan fuera, como si no estuviera adentro, que diría San Agustín sobrado de experiencia. Ver a Dios es la bienaventuranza reservada para los limpios de corazón. Ser limpio de corazón es no tener adherido el fango del egoísmo o del dinero, de la codicia o de la hipocresía, es estar adornado de la sencillez de un niño, revestidos de la castidad del alma pura. Dios no es materia y solo lo captan los que saben elevarse sobre ella. Cuando el fango deja de tapar nuestros ojos, lo vemos cara a cara, más claro que nuestro rostro en un espejo. Ni en esta vida ni en la otra puede nadie contemplar a Dios en figura, que es espíritu puro, pero la percepción de su divina esencia amorosa y sublime reconforta el alma de los bienaventurados. Los místicos que la contemplan, morirían de sorpresa y de amor si Dios no lo impidiera. ¿Qué es lo que le impide notar la presencia divina? ¿No es, por ventura, la lujuria, la soberbia, el rencor, el ruido interior o la codicia?”

¿Qué puedo decirle, Rosa? Me alegra sobremanera que sea usted una de esas personas privilegiadas a las que Dios ha mostrado su rostro, permitiéndole gozar de un estatus con el que yo no puedo ni soñar.

Supone que no creo porque nunca he visto a Dios y le aseguro que no es ésta la razón. Jamás he visto un esquimal, un suricata o un billete de 500 euros y no por eso dudo de su existencia, es más, me consta que haberlos, haylos porque me han aportado pruebas tangibles y fehacientes de que existen.

Lamento no saber qué me impide notar la presencia divina, aunque, ni por ventura, ni por desgracia, puede ser la lujuria, la soberbia, el rencor, el ruido interior o la codicia. Me hallo cubierta por el lodo de incontables defectos, pero éstos aún no me han salpicado.

Mi conciencia no pasaría la prueba del algodón, lo admito. No poseo la inocencia de un niño porque soy una persona adulta baqueteada por la vida, sin embargo, tampoco soy un catálogo de maldades.

Por último, solo añadir que mi mente racional y escéptica me lleva a aceptar el siguiente principio filosófico: “Lo que no puede demostrarse que es falso, puede admitirse como verdadero”. Yo no puedo demostrar que Dios no exista, de la misma manera que nadie puede demostrar que Dios exista. Así que convendremos ambas que la existencia de Dios es posible. Yo he decidido no creer en él y, pese a todo, me siento en paz, libre y feliz. ¿Será que tengo a Dios en mi interior y no me he dado cuenta?

Domingo me escribe: “Me dirijo a usted por ser mujer, inteligente y liberal para que me dé su punto de vista sobre lo siguiente. Es un eufemismo denominar violencia contra la mujer el embarazo no deseado fruto de una violación. Podría pasar que la mujer que se siente agredida, arremeta contra su hijo y lo mate. Esto último sí sería una violencia real y física, más bien, es un crimen porque el niño podría llegar a dar pataditas. Una contradicción: Que la ONU se oponga a la clonación del ser humano es positivo, pero le falta una razón que haga esta oposición un poco consistente: no fundamenta adecuadamente la dignidad humana. Sensiblemente rechaza una cosa, pero por política sensiblera se traga otra. Las afectuosas patatitas del niño no nacido en el vientre de su mamá pueden ser entendidas como un juego inofensivo del niño antes de nacer o como la violencia doméstica en su primer estadio, así lo ve la ONU. Por eso, la vida humana defendida en un caso por motivos sentimentales, es atacada en el otro por los mismos motivos. Solución: defender toda la vida humana y en cualquier momento de su desarrollo. Esto se llama coherencia y nos evitaría ser cómplices de tantos asesinatos a inocentes”.

He necesitado leer varias veces el texto para entender qué quiere decir, Domingo, y me temo que no lo he conseguido del todo. Le respondo como persona que soy, al margen de mi ideología o mi sexo femenino, para decirle que su argumento me parece una atrocidad. Deduzco que nunca le han violado y es obvio que jamás llevará una criatura en sus entrañas, así que su opinión sin fundamento se convierte en un insulto para todas aquellas infortunadas mujeres que, además de haber sufrido una violación, han visto crecer en sus vientres la semilla que un cabronazo puso en él haciendo uso de la fuerza. Considera un crimen que el feto no llegue a dar pataditas y se olvida de condenar el crimen que es la violación. ¿Acaso carece de dignidad una mujer violada?

Yo también apruebo la decisión de la ONU que impide la clonación humana, de cierto tipo de gentuza es preferible que no existan duplicados. En cuanto a entender que la ONU considera violencia doméstica en su primer estadio las pataditas de un feto, no haré ningún comentario, su interpretación se descalifica sola.

Defendiendo toda la vida humana en cualquier momento de su desarrollo, somos coherentes porque dejaríamos de ser cómplices de tantos asesinatos a inocentes. Bien. ¿Pero en qué nos convierte el silencio y la pasividad respecto a la mujer cruelmente ultrajada?

17 de enero de 2011

Otro sátrapa

Durante 23 años, Ben Ali fue el presidente de Tunicia si tener en cuenta las necesidades de su pueblo y enriqueciéndose a su costa. Tunicia es un país islámico, pero con un fuerte laicismo, y en un intenso mes de lucha los ciudadanos liberales y asqueados de tanta corrupción han derrocado al régimen autoritario que los acogotaba. En Tunicia los negocios pagaban tributo a la familia y a los amigos de Ben Ali y su segunda esposa detentaba un poder casi absoluto en asuntos económicos, de manera que era difícil saber si el dinero que entraba en caja iba destinado a las arcas del Estado o a la cuenta corriente del presidente. Tunicia cuenta con fuentes importantes de ingresos: inversiones turísticas, gas, petróleo, empresas textiles…, pero los beneficios que generaban terminaron en los bolsillo de los más allegados a Ben Ali. Así ocurría durante 23 años, hasta que un joven fue abofeteado en un mercado y saltó la chispa que hizo arder el país entero. La revuelta puede tener repercusión en otros países que viven circunstancias similares: Egipto, Argelia, Libia o Marruecos se pueden contagiar de estos deseos de democracia y libertad. No olvidemos que estos países son excolonias que han recibido el protectorado europeo durante muchos años. Por ejemplo, Ben Ali era aliado de Estados Unidos y de Francia y ambos estados sabían de las tropelías del dictador, pero las consentían por el soporte estratégico que representaba este aliado en la zona. Ahora el pueblo tunecino se ha rebelado contra la represión que padecía y la comunidad internacional debe secundar esta decisión porque no pueden permitirse más abusos de poder, ni más dictaduras, ni más sátrapas sentados en una poltrona vitalicia.

16 de enero de 2011

Cosas que pasan en política


Joan Pluma (tercer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Girona) ha decidido entrar en el gobierno de CiU como director general de Patrimonio Cultural sin renunciar a su militancia en el PSC, y el líder de los socialistas catalanes Joaquim Nadal opina que esta decisión es de una coherencia implacable. O sea que, diccionario en mano, no se puede aplacar, amansar, suavizar o mitigar. Y, sin duda, implacable es, y coherente no lo es menos, que Joan Pluma firme con una mano su nombramiento como alto cargo en el gobierno de CiU, mientras que en la otra mano sostiene su carné del PSC. ¿Cómo se come esto?, se preguntarán ustedes. Fácil. Pluma no abandona su militancia en el PSC, la deja en suspenso, en una especie de excedencia.

Teniendo en cuenta que en este santo país los políticos se dedican a su profesión para servir al pueblo y defender sus intereses (los del pueblo), no sería descabellado que, para ejercer su labor del mejor modo posible, un político tenga carné de todos los partidos y milite en uno o en otro, o por qué no, en todos a la vez, si con ello el Estado y sus ciudadanos resultan beneficiados. Hasta que este ideal democrático se instaure, una oportuna excedencia ahorrará muchos cargos de conciencia y no pocos problemas, porque si tuvieran que renunciar al carné del partido o a sus ideales, algunos políticos no sabrían donde tienen ni el uno ni los otros.

12 de enero de 2011

WikiLeaks

Dejando de lado las repercusiones que está teniendo el asunto WikiLeaks y el pretendido refuerzo a la democracia universal, la publicación de los documentos secretos de Estados Unidos deja al descubierto un panorama más patético aún del que imaginábamos. Estamos gobernados por una panda de impresentables, eso ya lo sabíamos, pero tanto…