Isadorable

“Aquí fuiste salvaje una vez. No dejes que te domestiquen”. Con esta recomendación, Isadora Duncan instaba a sus alumnos a bailar libremente.



Considerada por muchos como la creadora de la danza moderna, Isadora Duncan fue un espíritu libre e innovador que se negó a ajustarse a las formas rígidas de la danza tradicional. Su sueño era formar su propia escuela de baile y enseñar a los niños la belleza de la danza. “Bailar es vivir. Lo que quiero es una escuela de vida”, decía.

Nació en San Francisco en 1877 y comenzó a bailar cuando apenas sabía caminar. Se dice de ella que a los 6 años ya enseñaba danza a sus compañeras de clase. Luego se trasladó a Nueva York en su adolescencia para formar parte de la compañía de teatro de Augustin Daly, pero fue al mudarse a Europa cuando alcanzó el éxito y la fama. La prensa y sus fans europeos la llamaban Isadorable, mientras que el público norteamericano la consideraba escandalosa porque a ella le gustaba bailar cubierta con poco más que un gran pañuelo de gasa cubriendo su cuerpo.

Su capacidad para expresarse a través del movimiento y transmitir emoción en el escenario resultó una fuente de inspiración para pintores, escultores y otros artistas, que intentaron atrapar su esencia. No buscaba una salida comercial para su talento y prefirió centrarse en la enseñanza y en la construcción de escuelas, las dos primeras se establecieron en Francia y Alemania. Ambos proyectos los financió su novio, Paul Singer, heredero de la fortuna de la máquina de coser.

En 1925, su escandalosa vida amorosa, sus constantes borracheras públicas y la publicación de su autobiografía, que le hizo perder a varios amigos, marcaron el inicio su decadencia. Aún vivió entregada a los excesos, alojada en lujosos hoteles que no podía pagar y vistiendo ropa extravagante. Una de estas extravagancias, sus pañuelos de seda particularmente largos, provocó su prematura muerte en 1927. Dicen que el foulard que llevaba se enredó en una de las ruedas de su coche, en Niza, y la estranguló. Existe otra versión, no confirmada, de que Isadora Duncan murió decapitada. Falleció todavía joven, pero su legado y el estilo de su baile son hoy una leyenda.

Comentarios