Talento perdido


Fruto de la inconsciencia de esas mentes pensantes y modernas que se encargan en las empresas de la “gestión del talento” es el alud de prejubilados y jubilados que tenemos en España. Se sacrifica a trabajadores muy capaces para justificar un supuesto aumento de beneficios en las empresas y ahora nos encontramos con que se ha perdido el conocimiento adquirido por estos profesionales a lo largo de los años. Es preferible desprenderse del personal cualificado a pagar por este valioso activo. Es mejor salvar la cuenta de resultados. ¿Podemos perder toda esta experiencia alegremente? ¿No deberíamos hacer algo al respecto, darle una salida a este potencial?


La sociedad no puede perder esta riqueza. Habría que recuperar a todas estas personas que están en sus casas. Ya sé que la maldita crisis lo ha trastocado todo. Pero quizá, aunque fuese de manera altruista y voluntaria, estos jubilados querrían compartir su talento y experiencia asesorando a determinados colectivos o desarrollando proyectos sociales. Cualquier opción es mejor que apartarlos de la vida activa.


*Viñeta: Bonil

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