España se enfrenta a todo un reto: desembarazarse de Zapatero, pero sin que le reemplace Rajoy. Una disyuntiva peliaguda que recuerda el desenlace de El mercader de Venecia, donde el problema irresoluble devuelve el litigio al punto de partida. La elección entre lo peor conocido y peor por conocer la ilustró bastante bien el presidente de Andalucía, José Antonio Griñán, cuando interpeló a los populares diciendo: “El hecho de que Zapatero sea malo, no les convierte a ustedes en buenos”.21 de junio de 2010
Aún puede ser peor
España se enfrenta a todo un reto: desembarazarse de Zapatero, pero sin que le reemplace Rajoy. Una disyuntiva peliaguda que recuerda el desenlace de El mercader de Venecia, donde el problema irresoluble devuelve el litigio al punto de partida. La elección entre lo peor conocido y peor por conocer la ilustró bastante bien el presidente de Andalucía, José Antonio Griñán, cuando interpeló a los populares diciendo: “El hecho de que Zapatero sea malo, no les convierte a ustedes en buenos”.
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