Achís

Llega el Apocalipsis: la gripe A. Vaya invierno que se avecina.

Los médicos quieren que no nos alarmemos, pero desde hace días la alarma permanente se ha instaurado en nuestras vidas. Se ha acusado a las autoridades de no hacer nada, de no darnos unas directrices, de no vacunarnos y ahora que atienden nuestras exigencias las tildamos de alarmistas. Pero están curadas de espanto y no se enfadarán ni pizca. Desde que Solbes y Zapatero pretendieron evitar que nos alarmásemos con la crisis económica, y la crisis estalló de todas maneras, nuestros gobernantes han llegado a la conclusión de que vale más pasar por alarmista que por embustero.

Los médicos buscan no preocuparnos y nos dicen que esta gripe acaba con una cantidad ínfima de las personas que la contraen, que la gripe estacional mata a más gente cada invierno y nadie se asusta, aunque hay diferencias. La gripe que conocemos liquida mayoritariamente a ancianos, a los que solo les da un pequeño empujón hacia el ataúd, sin embargo, la nueva gripe ataca a personas más jóvenes, mujeres embarazadas e incluso niños, dejando de lado al club de la tercera edad. Quizás ésta sea la razón de la alarma que genera la gripe A. Nuestra sociedad acepta que mueran los jubilados y que los hijos entierren a sus padres, aunque el caso contrario es más duro de asumir.

Dentro de nada nos habremos acostumbrado ya, como nos acostumbramos al suma y sigue en el conteo de víctimas que caen a manos de ETA, del alcohol, del tabaco, de la carretera, de la violencia sexista… Es cuestión de tiempo y la gripe A dejará de inquietarnos.

Comentarios