Conmociones musicales

El mundo de la música, al igual que las otras artes, ha sufrido distintas conmociones. Claude Debussy (1862-1918) buscó nuevos sonidos disolviendo las viejas formas musicales a favor de los acordes y escalas difusos para expresar atmósferas y colores. Aunque su música todavía era armónica desde un punto de vista sonoro, las combinaciones de acordes y las escalas eran tan nuevas e inhabituales que desorientaron al público.

Una desorientación semejante causó Eric Satie (1866-1925), un artista insólito en todos los sentidos y amigo de Debussy. Grotesco pianista y familiarizado con los surrealistas y con las nuevas corrientes artísticas, Satie dijo cosas como estas: “El hecho de que la música no guste ni a los sordos ni a los mudos, no es una razón para despreciarla”. Satie compuso música sobre música, como la “Sonate Bureaucratique”, que ridiculizaba la música aristocrática burguesa; en sus partituras hay anotaciones en las que se indica que ciertos pasajes debían repetirse durante dieciocho horas; publicó obras que prohibió ejecutar y fundó una Iglesia cuyo primer mandamiento era que solo él podía pertenecer a ella. Al mismo tiempo, con sus “Gymnopèdies” y “Gnossiennes”, títulos dadaístas carentes de sentido, compuso una música de belleza sobrenatural, pero completamente antirromántica.

Comentarios