El escritor invisible

Leer es una actividad íntima y solitaria. Escribir es también una actividad íntima y solitaria. Por eso nunca he entendido qué falta le hace saber a un lector de la vida y miserias de un escritor. Todos sabemos en qué consiste escribir. El escritor es una persona inclinada ante un papel o un teclado que vuelca su ingenio en la tarea de pergeñar historias con desigual fortuna. No hace falta saber más de él.

Presentar sus libros, conceder entrevistas, mostrarse aquí y allá, participar en congresos, pronunciar conferencias, hablar de su vida… son las penosas estaciones del vía crucis que recorren hoy los escritores. ¿Qué necesidad hay de conocer al autor de ese libro que acabamos de leer? ¿Qué esperamos percibir de esa persona? ¿Para qué necesitamos su firma estampada en una página de la novela recién comprada?

El escritor debe ser leído, pero no es preciso escucharle ni verle. Para saber quién es basta con remitirse a sus páginas. Todo está en ellas.

Comentarios

JoseAngel ha dicho que…
Pues... sí y no. De acuerdo, es lo que tú opinas que debería ser. Sin embargo, no siempre es así. Aquí hay una visión contrastada en mi post sobre "Autores espectaculares"
http://garciala.blogia.com/2008/030301-autores-espectaculares.php
Toy folloso ha dicho que…
Asimismo, leer es una actividad egoísta, todo lo contrario que escribir.
¿Y la notoriedad?. Fíjate en el colorido de las corbatas del contrabajista de una orqueta. En cambio, el solista seguramente vestirá con sobriedad, para no distraer la atención del oyente.
FRANCISCO PINZÓN BEDOYA ha dicho que…
Drástico... pero, que hablen sus letras

"La poesía no conoce fronteras"

Saludos desde Medellín