Vida perruna

El apelativo de “perra vida o vida de perros”, en el mundo consumista en que vivimos, debe aplicarse a las personas y no a los perros, porque salvo excepciones: casos de maltrato o abandono, los perros viven como marajás: bien comidos, bien atendidos, bien entretenidos, bien aseados… Hay gente que quiere, cuida y mima a su perro y es lógico, porque son animales capaces de ganarse el afecto de cualquiera, pero también hay gente que se pasa de rosca y cae en el snobismo vistiendo a su mascota con ropa de diseño o adornándola con joyas.

Daniel Espinosa ha creado una línea de alta joyería para perros y gatos, con diseños personalizados de peces y huesos en piedras nobles y unos precios que van desde los 40 a los 500 euros. Por 75 euros se puede adquirir asimismo un portarretrato de vidrio con plata para incorporar la foto y el teléfono del dueño.

Cada uno tiene derecho a gastar su dinero en lo que quiera, faltaría más, pero si te sobran 500 euros, por qué no ayudar a alguien que lo necesite antes que comprarle una joya a tu perro, que seguro que no sabe apreciar lo que cuesta.

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