Puedes. No puedes

Puedes ponerte unas tetas de silicona talla XXL, utilizar el maquillaje de los maquilladores para realzar tu rostro, disfrazar el color de tus ojos bajo unas lentillas, quitarte la celulitis, redondearte el culo, plancharte las arrugas, extirparte las lorzas…

Pero no puedes hacerte un implante de neuronas, un injerto de talento o un cambio de alma. Las arrugas del alma no se alisan, la felicidad no se pinta ficticiamente en las mejillas, la luminosidad de la mente no la da un bisturí.

Las muñecas de goma quedan bien en las portadas de las revistas o en el cine, tal vez cierto tipo de hombres las prefieran, pero la belleza física no lo es todo, y algunas mujeres aún tenemos la osadía de salir a la calle exhibiendo nuestras “deficiencias” de personas reales, concientes de que la valía femenina no se mide por la talla del sostén.

Comentarios

errante ha dicho que…
no se puede decir más claro
y estoy completamente de acuerdo
Toy folloso ha dicho que…
Los comentarios entre hombres acerca de las tetas de silicona, son siempre sarcásticos. Sencillamente, no comprendemos el motivo de pasar por el quirófano a menos que se trate de corregir una deformidad.
"Se ponen como locos ante una buena delantera", no debería ser la excusa. Las modelos y muchas damas del espectáculo lucen sus breves pechos con mucha más naturalidad que una falsa pechugona con cintura de avispa. A los hombres no nos engaña, pero tal vez no sea a nosotros a quien pretende engañar.