Mira que somos hijoputas


Todos sabemos que los balones que compramos a nuestros hijos y los que utilizan nuestros equipos de fútbol están fabricados en Asia por niños que trabajan todo el día en vez de ir a la escuela. Pero, aun sabiéndolo, lo único que nos importa es el precio que pagamos por ellos. Cada trabajador cobra 9 céntimos de euro por pieza, aquí pagamos los balones a una media de 70 euros.

¿Permitiría usted que su hijo de ocho años trabajara sin descanso durante 11 horas diarias por un salario de 23 euros mensuales?

Campaña contra el trabajo infantil en la industria de productos deportivos (inglés)

Comentarios

Indigo ha dicho que…
Lo correcto políticamente o lo políticamente correcto será... ¿mirar para otro lado? ¿hacerse el sordo?