La felicidad se consigue trabajando

Al economista Edmund Phelps le concedieron el Premio Nobel el año pasado y eso que había proclamado que el trabajo es esencial para la felicidad humana porque supone una “fuente de estimulación mental” y una “realización personal”, la consecución de la “buena vida”. Algo semejante figuraba escrito en la puerta del campo de exterminio de Auswitch: Arbeit macht frei (El trabajo os hará libres). Pero han pasado los años y el trabajo no nos ha hecho todavía ni felices ni libres. El empresario explota cuanto puede al trabajador, para él no es una persona, tan sólo se trata de un elemento productivo, que se valora según los beneficios que genera. Si el empleado llega puntual cada día, nunca coge una baja, curra como un condenado y jamás rechista, tiene posibilidades de jubilarse de su esclavitud. Pero si se rebela, denuncia las irregularidades que observa y reniega de una sociedad del bienestar en la que se vive encadenado de por vida a una hipoteca y se subsiste con un salario miserable, se le aplica la solución final: el despido.

Desde luego que la situación laboral del obrero se ve mejor con 10 millones de coronas suecas (1,1 millones de euros) en el bolsillo.

Comentarios

Cerillo ha dicho que…
Ya sabes que las mejores mentes se venden para escudriñar de donde se puede exprimir beneficio. Miran nuestros bolsillos siempre pensando como hacerse con nuesto dinero. De hecho como ya lo tienen todo ahora piensan en quedarse el dinero que aún no hemos ganado.
GUIS ha dicho que…
Veamoslo desde otro prisma. Pides un préstamo a un banco, montas un negocio, contratas gente, y en ocasiones el empleado es alguien a quien tu negocio le da igual y que tratará de que le pagues el máximo con el mínimo esfuerzo. Es probable que te deje colgado en cuanto se sienta lo suficientemente formado o preparado y si tu negocio cierra y el banco te embarga por impago le dará igual.

Identificar al empresario con millonarios sin escrúpulos es tan injusto como creer que todos los trabajadores somos unos pobres explotados.
Toy folloso ha dicho que…
¡Que drástica!.
Te contaría de empresas donde hay una franca colaboración por ambas partes, ganando más dinero una de ellas, en el idílico caso que todas las variables que maneja sean óptimas.
reikiaduo ha dicho que…
Hay muchos tipos de inteligencia y ser Premio Nobel no garantiza que se tengan todos.

Para mi está claro que la felicidad es una experiencia interior, un sentimiento que no queda condicionado (en puridad) a ningún estímulo externo, trabajo incluido

Y a la vez está claro que del exterior tambien nos llegan, de vez en cuando, pedacitos de estímulos que COADYUDAN momentáneamente a ese sentir; el trabajo, a veces sí y a veces no, también puede hacer ese efecto