Mal vamos



Pensábamos que el asunto de la vivienda estaba chungo en España, pero que se lo digan a los japoneses, que a falta de mejor acomodo viven en los cibercafés.

Cerca de sesenta mil personas pernoctan diariamente en los cibercafés que permanecen abiertos día y noche en Japón. Y alrededor de cinco mil personas residen en estos lugares, en los que disponen de cama, ducha, conexión a la Red, máquinas dispensadoras de bebidas, comida, sillones para masajes y películas por 10 euros, un precio bastante inferior al de las pensiones y hostales. En algunos de estos lugares incluso venden ropa interior, para que los huéspedes puedan cambiarse. Los clientes de estos improvisados hoteles son parados o empleados con un trabajo precario y un sueldo que no les permite otra clase de alojamiento.

Si en la segunda economía mundial se ha pasado del empleo vitalicio a dormir en un sillón reclinable, ¿cómo nos irá aquí?

Comentarios

Chusé Biel ha dicho que…
Ya conoces el refrán, cuando las barbas de los japo veas pelar…
Indigo ha dicho que…
Resultado de la desigualdad atroz: una cosa es que la economía vaya bien y otra que a todos nos vaya bien, igual de bien.
Beso