Sin desperdicio

Escalofriante entrevista en la que Rita Milla cuenta que fue violada por siete sacerdotes durante cuatro años, hasta que quedó embarazada; entonces la enviaron a Filipinas para que dejara allí a su hija y luego volviese como si nada hubiera ocurrido.

Éste es sólo uno de los 508 abusos denunciados que cometieron sacerdotes y religiosos de la archidiócesis de Los Ángeles. El asunto quedará finalmente “solucionado” con el pago de 478 millones de euros.

Comentarios

Tere Rubio ha dicho que…
Unos 3.000 sacerdotes han sido denunciados Estados Unidos por abuso sexual y violación. En 2002 estalló el escándalo en Boston, luego en San Diego, Nueva York, Filadelfia y ahora en Los Ángeles. Estos casos se han producido también en Sudamérica y Europa sin que ni Juan Pablo II ni Benedicto XVI hayan hecho nada contra los curas culpables, al contrario, los han protegido con su silencio y los han encubierto. La pedofilia y la violación son delitos y los sacerdotes culpables deberían estar en la cárcel.
Indigo ha dicho que…
Nada nuevo, pero ahí siguen la Iglesia y sus seguidores: ¿qué hacemos con estos últimos?
Chusé Biel ha dicho que…
No sólo no van a la cárcel, ni siquiera apartan del sacerdocio a los curas culpables de pedofilia, acoso, violación o abusos sexuales. Cambian de parroquia o de país encubiertos por la jerarquía eclesiástica, para que sigan haciendo lo mismo con absoluta impunidad.

La Iglesia debe pensar que las víctimas perdonarán y olvidarán, es lo que se pide a los cristianos, pero estas ofensas ni se perdonan ni se olvidan, dejan unas cicatrices que no cura ni todo el dinero del mundo.

Un abrazo, María.