El problema de ser mujer

Cuando Ségolène Royal presentó su candidatura al sillón presidencial de Francia, dos jefes socialistas, sus propios correligionarios, manifestaron: “La presidencia de la República no es un concurso de belleza”, Jean-Luc Melanchon. “¿Y quién va a cuidar a los chicos?”, Laurent Fabius.

Durante la campaña, Ségolène Royal tuvo que perder un tiempo precioso en explicar al electorado que su condición de mujer no era una desventaja, algo que jamás ha tenido que hacer ningún hombre. Al principio, la novedad de que una fémina aspirase a tan alto cargo, sedujo a la sociedad, se consideró a Royal como la más cualificada para defender la igualdad entre hombres y mujeres, así como las cuestiones familiares, pero al final hablaron las cifras e incluso las francesas: el 52 por ciento del electorado femenino, votó al candidato de la derecha Nicolas Sarkozy.

Francia es un país que goza de prestigio internacional en la defensa de las cuestiones sociales, sin embargo, en las últimas elecciones presidenciales se ha visto que aún no ha logrado imponer en la sociedad la paridad entre hombres y mujeres.

Comentarios

Indigo ha dicho que…
Francia tiene mucho prestigio internacional, sí, pero muchísimas goteras por resolver y no parece quelos nuevos tiempos apunten al bricolage; mas bien, lo contrario.
María, todos los temas que tocas me conmueven también a mí.
Un abrazo y gracias