Broma entre colegas

Johannes Chrysostomus Theophilus Wolfgang Amadeus Mozart, no sólo tenía un nombre largo, su nariz, asimismo, tenía unas dimensiones considerables. Además de un enorme talento musical, Mozart también hacía alarde de un gran sentido del humor, que le permitía tomarse a chanza las características de su apéndice nasal.

Cierto día, quiso gastarle una broma a su colega y gran amigo Franz Joseph Haydn y le retó diciendo: "Maestro, ¿a que no podéis tocar estos compases?” Haydn se sentó al piano para ejecutar aquella pieza que Mozart le proponía, iba desgranando las notas del pentagrama hasta que se le planteó una dificultad y, sorprendido, exclamó: "No puedo continuar, aquí en medio habéis puesto una nota para la que me faltan dedos, pues tengo ambas manos ocupadas".

Mozart, sonriente y satisfecho, le contestó: "Dejadme intentarlo a mí". Comenzó a interpretar la partitura hasta aquella nota en la que se había detenido Haydn, porque, según él, no había modo de tocarla. Mozart inclinó la cabeza sobre las teclas del piano y la hizo sonar con la nariz. Todos los presentes rieron, y Haydn replicó: "Verdaderamente, tocáis con toda el alma, pero también con todo el cuerpo, sin olvidar la nariz".

Comentarios

Indigo ha dicho que…
Muy divertida anécdota o cómo sacar el máximo partido al mínimo defecto.
Un abrazo