Moda islámica en Irán

Desde el pasado 21 de abril, en Irán se detiene a una media de 150 mujeres cada día, su delito: enseñar un mechón de cabello, llevar maquillaje o mostrar más piel de la que las autoridades iraníes consideran decoroso. Las mujeres que violan el código del vestuario se exponen a penas de prisión que van desde los diez días a los dos meses y a multas de entre 50.000 y 500.000 rials (4,6 y 46 euros).

Llevando al límite los códigos islámicos para el vestuario, en Irán se fabricarán “
bicicletas islámicas”. Estas bicicletas tienen la particularidad de integrar en su chasis una especie de jaula que mantendrá ocultas las formas femeninas cuando el viento hace que el chador se ciña al cuerpo.

Lógicamente, la cruzada del presidente Ahmadineyad por salvar a la mujer del grave pecado de la occidentalización ha provocado disturbios. Diversos sectores sociales se rebelan contra esta ley denigrante que acrecienta aún más la discriminación en un país en el que una mujer puede ser lapidada por adulterio, castigo que no se contempla si el infiel es un hombre; una mujer pierde su nacionalidad al casarse con un extranjero; en caso de divorcio la custodia total de sus hijos recae en el marido; tiene prohibido asistir a espectáculos, como el fútbol, donde los hombres no estén vestidos debidamente; no puede trabajar sin el permiso escrito del esposo o una niña de nueve años tiene edad para casarse.

La situación de estas mujeres no parece inquietar a la comunidad internacional. Se están vulnerando los derechos fundamentales de más de la mitad de la población iraní y a nadie le preocupa. Hasta ahora sólo se escuchan las quejas contra el programa nuclear que desarrolla Irán.


Activistas de los derechos de las mujeres detenidas en Irán (Amnistía Internacional)

Comentarios

Indigo ha dicho que…
Sí, lamentable. Ser mujer es más un no ser en según qué sitios. Saludos.
Alberto "Paco" ha dicho que…
Buen blog! Me gustaría re publicar esta entrada en mi blog, es muy interesante y por su puesto colocarte como fuente original, ya esto generaria un link para ti. Espero tu respuesta en mi blog por favor. Saludos!
Tere Rubio ha dicho que…
Lo de la bicicleta me ha dejado helada. Con mi mentalidad occidental no entiendo cómo los hombres iraníes pueden vivir tan reprimidos y tan muertos de miedo por lo que les provoca un cuerpo femenino. En este contexto a mí me parece que la discriminación a la mujer nace de su miedo a pecar y a sentir un deseo natural. Casi me dan pena.
almena ha dicho que…
Ojalá tu grito y la adhesión a él de tus lectores tuviera el eco necesario en las instancias adecuadas.

Un beso
Fran ha dicho que…
La pulsión sexual es una de las más fuertes que mueve a los hombres. Cuando la religión intenta controlarla mediante tabúes y prohibiciones se genera una neurosis de culpa. Por una parte está el deseo subconsciente, por otra la represión y la censura sobre un sentimiento “malo” o “indecente”. Cada vez que el sentimiento surge, la censura lo destierra. Controlar el instinto sexual es imposible. En España lo sabemos porque vivimos años de oscurantismo en los que casi todo era pecado y el infierno era el destino de los que se apartaban de la línea trazada por la Iglesia y el Estado. Las mujeres no podían llevar escotes, ni faldas cortas, ni mostrar las piernas desnudas, etc. Las que iban maquilladas ya sabemos qué eran.
En Irán tienen un largo camino por delante, las mujeres no van a rendirse y tarde –si no reciben ayuda externa- o temprano –si las apoyamos todos- darán un vuelco a la sociedad.

Saludos María
Aliki ha dicho que…
Y no sólo es Irán, en Luisiana (USA) una ordenanza municipal castiga la moda de ir con los pantalones caídos, tipo hip-hop con multa de 500 dólares o hasta seis meses de prisión.