Reflexiones de un soltero

Puede que el matrimonio no sea la relación perfecta, que aguantar a otro durante toooda la vida sea una carga excesiva para cualquiera, pero la otra opción: la soltería, o sea, la soledad, tampoco es moco de pavo.

La gente te mira con prevención cuando a cierta edad no estás emparejado, piensa que eres neurótico y conflictivo, que algo te ocurre, que tienes una tara ya que nadie quiere vivir contigo. Entonces uno trata de racionalizar el problema y recurre al autoengaño: las parejas que conozco no son felices, todos mis amigos se están divorciando, solo se está muy bien, soy libre, la sociedad tiende a crear familias monoparentales, cada vez hay más personas que viven solas...

Pero la verdad es que estos argumentos no te consuelan, porque llega la noche y te topas con la cruda realidad, pierdes tu arrogancia y te acuestas en un rinconcito de la enorme cama de matrimonio, como dejándole espacio a alguien inexistente, a ese alguien que algún día ocupará el hueco. Miras el teléfono aguardando a que una voz amorosa te desee buenas noches, pero el condenado aparatito no suena. El libro de autoayuda ha quedado junto al despertador, que marca implacable las horas de soledad. Las pastillas para dormir se encuentran al alcance de la mano, por si acaso hay que recurrir a ellas, que es lo más frecuente. La tele pequeña emite fútbol o anuncios o lo que sea, qué importa si nuestra atención se concentra en el espacio vacío de la cama. En el cajón de la mesilla esperan turno los condones caducados y piensas, ¿para qué voy a comprar otra caja si correrá la misma suerte?

Cada mañana desayunas solo y te marchas al trabajo, del que te has hecho adicto, ya que currando te olvidas de que en casa no te espera nadie y por eso procuras retardar al máximo el momento de reencontrarte con la soledad.

Mal asunto el de la soltería, porque uno quiere encontrar pareja, pero sin dejar de ser él mismo; quiere enamorarse, pero sin sufrir; quiere estar seguro de que acierta, pero teme equivocarse. Así que el miedo te devuelve otra noche más solo a tu guarida, te has convertido en un maniático, orgulloso, resentido, depresivo, imparejable, dueño absoluto del mando a distancia, rey de un reino deshabitado..., y, sin embargo, sigues resistiendo, dispuesto a no bajar jamás el listón. O la Schiffer o nadie.

Comentarios

Toy folloso ha dicho que…
Sin duda, esto va dirigido a la línea de flotación de alguien.
Chusé ha dicho que…
Pozí, maña. Pozí. En estas andamos.
almena ha dicho que…
Me encantan las mañicas que llaman al pan, pan y al vino, vino
:)
Beso!
David ha dicho que…
Una visión irónica y muy certera de la soltería.
joel najarro vargas ha dicho que…
es un tema de auto ayuda que esta muy buena para cualquier joven que pasa una deprecion fuerte los felicito al que publico este tema gracias amigos