Se armó la de Dios es Cristo

Me pide un amigo que le dé mi opinión imparcial (soy atea) sobre las fotografías pornográficas del pintor hereje José Antonio Moreno Montoya. Él las considera repulsivas, obscenas e indignantes. Registro Internet a la búsqueda de esas imágenes y, curiosamente, me encuentro con que no son nuevas: algunas las había visto ya hace unos cuantos años, pero parece que las han descubierto ahora.

Tengo la impresión de que, con este revuelo, se trata más de castigar al presidente de la Junta de Extremadura por haber pagado con fondos públicos el catálogo de la exposición en una galería de estas fotos, realizada el año 2003, que de poner en tela de juicio el supuesto sacrilegio cometido por el fotógrafo.

La fotografía de un hombre crucificado en plena erección post mortem, (un fenómeno fisiológico que se produce sobre todo en los sujetos muertos que quedan colgados verticalmente y que suele ir acompañado de una eyaculación y, a veces, también de emisión de orina) es un curiosidad científica. Pero cuando en el hombre crucificado se ve a la figura de Cristo, la cosa cambia radicalmente. Comprendo que los católicos se sientan afectados por esta particular representación de su dios. Yo no soy cristiana y siempre me ha sobrecogido la imagen de un hombre clavado en una cruz, semidesnudo y con un gesto de dolor inenarrable en el rostro, cosido a latigazos, con las manos horadadas por gruesos clavos, ensangrentado, con una corona de espinas hincadas en la cabeza y el costado agujereado. Esta imagen se exhibe en todas las iglesias y queda a la vista de niños y personas sensibles. Pero es arte. Ahora que tenemos cerca la Semana Santa, cada ciudad de España revivirá la atroz muerte de Jesucristo y las procesiones nos mostrarán escenas sádicas que se recrean en el sufrimiento. Pero es cultura, tradición. Durante siglos, miles, millones de personas han matado y han muerto en el nombre de Cristo y en defensa de la religión verdadera sin que ninguna sensibilidad se haya alterado lo más mínimo.

En los templos y en los museos hay lienzos, que calificados con el mismo rasero que las fotos de Montoya, serían igual de irreverentes. Por ejemplo, el cuadro “San Bernardo”, pintado por Alonso Cano para los monjes capuchinos de Toledo entre 1657 y 1660 y expuesto en las paredes de El Prado, guarda una curiosa similitud con una de las fotografías censuradas, y, que yo sepa, nadie ha pedido que lo quemen.

Comentarios

almena ha dicho que…
En todo caso, y evitando en mi comentario connotaciones políticas y religiosas, me cabe una duda...
¿no habría en Extremadura auténticas manifestaciones de arte con auténticos méritos para ser financiadas?

Te envío un abrazo cariñoso, María.
Javier ha dicho que…
Todo es politiqueo rastrero. El catálogo de la exposición fotográfica de marras, publicado por la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura, fue editado en 1998 y prologado por Francisco Muñoz, ahora que es el candidato a alcalde por Badajoz del PSOE, la oposición le saca los trapos sucios.

¿Cuántas “mierdas” no se patrocinan con dinero público sin que se monte un pollo semejante? Nos están manipulando, una vez más somos víctimas de la información interesada y partidista. En 9 años no se ha oído hablar de las fotos, ¿no es sospechoso que se saque el tema ahora, en campaña?
Aliki ha dicho que…
En 1480 el “Cristo muerto” de Andrea Mantegna fue un escándalo, jamás antes se había representado a Cristo desde esta perspectiva, y hoy este cuadro está considerado una de las más bellas obras de la pintura universal.

También pienso como Javier, la lucha por el poder está detrás de esta controversia creada a costa de las fotografías de Montoya.
Chusé ha dicho que…
El Ayuntamiento de Valencia y la Generalitat para proyectar la ciudad sede de la Copa del América se gastarán 6 millones de euros en plantar una falla “flotante” y “biosostenible” a la orilla del mar durante el mes de junio y en hacer “fogueres” en la playa.

La concejala Alicia Moreno del Ayuntamiento de Madrid protagonizó otro escándalo al descubrirse que financiaba con pasta de todos a la Asociación Cultural Maelström que organiza orgías y pide la legalización de los tríos: 8.000 euros.

Si supiéramos adónde van a parar nuestros dineros, nos escandalizaríamos. Pero sólo nos cuentan lo que quieren que sepamos. El caso de las fotos de la Junta de Extremadura huele a complot político.
Rfa. ha dicho que…
Supongo que tenéis razón y que hay algo de política en este asunto. Pero, como dice María, lo que ha levantado el revuelo ha sido que la gente se entere de que las fotos existían. Y, en mi opinión, más que crucificar a Rodríguez Ibarra, a quien desearía crucificar cualquier católico de bien es a JAM, el fotógrafo.
María también tiene razón cuando habla de la truculencia tradicional del arte cristiano, pero no creo que eso justifique las fotografías de JAM. No me conformo con el típico argumento de: "yo puedo hacer esto porque vosotros lo hacéis más todavía". En mi opinión, lo más interesnte de todo este asunto es que todavía haya artistas que utilizan iconografías que han estado ahí durante siglos. Y que lo hagan en un contexto contemporáneo. Sólo por eso, ya me parece un proyecto interesante. Podéis leer más (y opinar) en en mitte.