La democracia tiene estas cosas

Cuando Iñaki De Juana Chaos fue a la cárcel en 1987, condenado a más de 3.000 años de prisión por 25 asesinatos, ya quedaba implícito que el cumplimiento de su condena no excedería los veinte que estipulaba la ley vigente en ese momento. Como todos sabemos, De Juana saldó su deuda con la sociedad pasados 18 años, y ya estaría en la calle de no haber sido procesado y condenado por dos artículos amenazantes publicados en el diario Gara, algo que ha dado pie a una serie de despropósitos de todo tipo.

Iñaki de Juana Chaos inició una huelga de hambre intermitente, que ha deteriorado su estado físico en las últimas semanas, y el Gobierno, aplicando estrictamente el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, vigente desde 1996, y mediante la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, ha decidido proponer al juez de Vigilancia Penitenciaria la prisión atenuada para el reo, una decisión que puede salvarle la vida.

En el terreno estrictamente humano, esta decisión ha indignado a una parte de la sociedad española. Es difícil aplicar clemencia a alguien que no tuvo ninguna piedad para con sus víctimas. Nadie, excepto sus más íntimos allegados, derramaría una lágrima si De Juana muriese de inanición. Es lo que dicta nuestro instinto de venganza. Pero vivimos en un Estado democrático y no bajo el imperio de la ley del talión, nos ha llevado muchos siglos conseguir que el “ojo por ojo y diente por diente” se quedase donde está, en el libro del Éxodo del Antiguo Testamento.

Luego viene el Partido Popular sembrando cizaña. Oculta de forma deliberada que, actualmente, De Juana no cumple condena por delitos de sangre, sino por amenazas, y crispa los ánimos de manera obscena jugando con las emociones de los ciudadanos. Las declaraciones de ciertos miembros del PP son… Acebes proclamando que el pasado jueves fue el peor día para la democracia, cuando él mismo ha proporcionado desde su cargo actos tan contrarios a ella. Esperanza Aguirre, asegurando que el jueves fue el día más triste para España, como si no hubiera existido nunca el 11-M y otros tantos días aciagos plagados de muertos inocentes. Las amenazas de Rajoy: esta historia no se acabará aquí… Quizás no lo comprendan, pero el Gobierno no debe actuar como lo haría un terrorista. La victoria de la justicia sobre la venganza es un logro de la civilización al que no tenemos que renunciar nunca.

Comentarios

Aliki ha dicho que…
Qué equilibrio, María. Qué equilibrio más envidiable al tratar un caso que, como bien dices, invita a la venganza. Pero seríamos tan desalmados como los terroristas si dejáramos que De Juana muriera para ascender al cielo de los gudaris. Un beso.