Máquina de escribir

La máquina de escribir fue uno de los grandes inventos del siglo XVIII. La primera patente se registró el año 1714, por el inglés Henry Mill, que la definió como “una máquina para la impresión o trascripción de cartas”.

En 1808, el italiano Pellegrino Turri inventó una máquina para escribir por razones meramente románticas. Este gran aficionado a la mecánica quiso facilitarle a la hija del conde Fantoni, ciega de nacimiento, la posibilidad de escribir su propia correspondencia.

El 23 de julio de 1829, Austin Burt, de Detroit, obtiene la patente para una máquina de escribir creada toda en madera, por desgracia, a causa de un incendio en la Oficina de Patentes de Washington, que ocurrió en 1836, el prototipo se quemó.

Javier Profin, impresor de Marsella, inventó en 1833 otra máquina denominada “pluma tipográfica”, destinada a escribir, tanto como para imprimir y servir de base a la formación de planchas tipográficas y a la escritura de signos musicales. El 6 de septiembre fue patentada con el número 3748. Se puede considerar la primera máquina de uso generalizado y se parece a la Milwaukee, inventada 40 años más tarde y que fue después la Remington.

En 1837 Guissepe Raviza, construye el “cembaloescribano”, de esta máquina se dice que fue la más perfecta hasta la construcción de la Remington.

En 1901 se comercializa la Underwood número 5. La máquina de escribir más vendida de la historia: 800.000 unidades entre 1901 y 1915

Durante 1920, el diseño de la máquina de escribir manual o mecánica se estandariza y en 1934, IBM comercializa el primer modelo de máquina de escribir eléctrica: la IBM modelo 01. En 1974 IBM lanza al mercado la primera máquina de escribir con memoria y procesador de textos. Los PC han heredado algunos de sus componentes, comenzando por el teclado.

La imprenta de Gutemberg fue una luz en las tinieblas de la ignorancia, la escritura mecánica supuso otro paso de gigante al facilitar la lectura de documentos, acelerar el despacho de correspondencia y permitir las copias de documentos (hasta 5). Legibilidad, comunicación y producción se alían para que la nueva sociedad del siglo XIX acepte la máquina de escribir. Los hombres de negocios, los escritores y los periodistas fueron sus grandes valedores y los artífices de su excelente acogida.

En la foto: la Malling-Hansen, creada en Dinamarca el año 1864. Actualmente está considerada como la máquina de escribir más valiosa del mundo.

Comentarios

almena ha dicho que…
¡qué historia la de la máquina de escribir!
Aún recuerdo la revolución que supuso el primer procesador de textos que llegó a mi empresa.
Aquella pantalla enorme, aquella impresora cubierta con una "campana" transparente para evitar el ruido tan molesto al imprimir... aquellos "floppy disk" tan grandes como un "single" de música.
:)
Feliz semana, María