Ja n'hi ha prou

La “inquisición” lingüística catalana ha llegado hasta el principado de Andorra. La última ocurrencia del Ministeri de Cultura a favor del catalá es la foto-denuncia. Cualquier ciudadano de bien podrá acusar al establecimiento público que se haya olvidado una hache u omitido un acento. No digamos ya si el establecimiento en cuestión tiene un cartel en francés o, todavía peor, en castellano. Basta con presentar una foto ante el Departamento de Política Lingüística como prueba del atentado contra la lengua, la identidad patria, etc. etc. etc. para que al “hereje” le arranquen los cataplines en el potro de tortura. El ministerio no tiene suficiente con convertir al ciudadano en delator, sino que, además, ha convertido la campaña en un concurso, con premio incluido para el chivato más eficiente.

Con políticas de este tipo, el catalán se granjea enemigos por doquier, y no sólo entre los denunciados.

Comentarios

Eudald Vilar ha dicho que…
Soy catalán. Tengo 57 años y todos mis estudios los he realizado en lengua castellana. Desapruebo la política lingüística de la Generalitat por ser tan fascista como la que impuso en su día el Generalísimo contra el catalán y me molesta que el “hecho diferencial” se reduzca a la lengua. Cataluña es mucho más que el catalán defendido a golpe de decreto y con estas actuaciones autoritarias y absurdas no se consigue más que la animadversión.
david ha dicho que…
Carod-Rovira dijo hace poco que quien hablara de la persecución del castellano en Cataluña era un indocumentado. Dias más tarde demostró que es un mentiroso porque boicotéo el pregón de las fiestas de la Mercé que hacía Elvira Lindo en castellano.
Indigo ha dicho que…
Me entristece que el hecho diferencial no sirva para enriquecer sino para empequeñecer, reducir, limitar. Tener dos lenguas para imponer una y anular otra es muy pobre.
chusé ha dicho que…
Un estudio del Instituto Nacional de Evaluación y Calidad del Sistema Educativo (INECSE), destaca las importantes deficiencias de los alumnos de Cataluña en muchos aspectos del castellano, por ejemplo en la expresión escrita o en el dominio de la gramática, con puntuaciones en algunos casos casi 20 puntos por debajo del resto de España. Y en cuanto a literatura los resultados son aún más preocupantes: el nivel de conocimiento de autores y obras de literatura española de los alumnos de Cataluña no llega ni a la mitad del que tienen los alumnos del resto de España. Me imagino que estos datos les traen sin cuidado a los nacionalistas, es posible que incluso les alegre conocer que los alumnos catalanes no dominan el castellano, ni tampoco el catalán, porque según el estudio también cometen faltas de ortografía y errores gramaticales de bulto en esta lengua.