Los que nunca ganan

Hay personas insulsas y sin contenido, gente sin ningún tipo de compromiso social ni ética personal. Nunca se pronuncian públicamente, nunca ponen su firma para defender una causa, nunca se comprometen a nada. Curiosamente, esta gente lo sabe todo y tiene el remedio para cualquier mal, ellos saben siempre qué hay que hacer ante cualquier contingencia que se presente, ellos podrían resolverlo todo… si quisieran. Pero estas personas no apuestan sin tener la certeza de ganar. No se destacan, no dicen una palabra de más ni una de menos, todo lo calculan, todo lo miden, jamás quieren estar bajo la luz. Su único mérito es mantenerse a oscuras, en la barrera, en la retaguardia, como simples espectadores. Son gente que disfruta criticando, pero no de una manera abierta y constructiva, sino de una forma ácida y secreta, en pequeños círculos. Procuran sembrar a su alrededor insatisfacciones, desánimo, descrédito. Si apuestan es a toro pasado, no con anticipación, siempre cuando conocen el resultado. De manera sibilina e hipócrita se acercan a los poderosos, a los influyentes, les agrada distinguirse de la gente sencilla y corriente. Son aduladores sin ideales. La inconsistencia es su esencia. La hipocresía su instrumento fundamental. La falta de compromiso su carné de identidad. Huir de cualquier responsabilidad es su manera de actuar. Tienen pánico a hacer el ridículo, a ser perdedores, a estar en boca de los demás, a arriesgarse, a no ser políticamente correctos, a no ser socialmente intachables. Simplemente no se quieren identificar con nada que los pueda desprestigiar, ni jugársela en algo que los comprometa.

Actitudes como éstas no hacen que progrese el mundo ni mejoran la sociedad. Es verdad que estos personajes nunca pierden, pero tampoco ganan. Su falta de compromiso y valentía los delata.

Comentarios

david ha dicho que…
Sí, es triste, pero hoy predomina el “sálvese quien pueda”,”estando yo bien que se fastidien los demás”, “no es cosa mía”, “ya se espabilarán”, etc, etc, etc. Pocas personas se atreven a ir contracorriente o a denunciar las injusticias que la mayoría de nosotros se niega a ver para no tener que mojarse.
almena ha dicho que…
Tristemente cierto.
Cuántas veces no nos habremos escudado en la consabida excusa de "yo no puedo hacer nada...", "alguien debería hacer algo..."

María, ¡que remueves las conciencias!

:)

Un abrazo grande
Isabel Romana ha dicho que…
¿Trabajamos en el mismo sitio, por casualidad? Has hecho un retrato que conozco muy bien. Y añadiré otra cosa: esa gente siempre está arriba, como el aceite. Has trazado el personaje con gran agudeza y demuestras mucha capacidad de observaciòn. Te felicito.Saludos cordiales.