Cómo cambia todo

Las cosas cambian a una velocidad que casi no tenemos tiempo de ponernos al día.

Creíamos que el pescado azul era veneno para la salud y ahora resulta que es de lo más saludable e incluso ayuda a reducir el colesterol. El gasoil fue un combustible económico y ahora es tan caro como la gasolina. El euro iba a mejorar la economía y ha hecho que los precios suban un 30%. La sociedad española estaba envejeciendo a pasos agigantados y esto amenazaba con arruinar a la Seguridad Social, pero ahora tenemos un crecimiento de población tan activo que no podremos asumirlo sin problemas. Los acuerdos de Kyoto habían de salvar al planeta de la muerte súbita por contaminación y cuando aún no se han cumplido estos acuerdos ya se hacen necesarios unos nuevos. Los cedés eran el no va más para guardar información, pero dentro de poco serán historia. Los comunistas eran demonios rojos y ahora los comunistas chinos, reconvertidos en capitalistas populares, son unos clientes magníficos para hacer negocio y sacar tajada. Iraq tenía armas de destrucción masiva y había que liberar al mundo de este peligro, cuando en realidad Iraq lo que tiene es petróleo y cualquier pretexto parece bueno para apropiarse de él.

Seguro que mientras escribo esto, hay cientos de cosas que ya no son lo que eran, por eso dejo inconcluso el artículo y que cada cual lo termine a su gusto.

Comentarios

Buscando Caminos ha dicho que…
Otra vez...genial! No puedo ni quiero dejar de felicitarte. Gracias por ayudarnos a pensar (algunos necesitamos ayuda...je,je).
Andrés ha dicho que…
Si os dais cuenta nuestros padres enseñaron a sus hijos a depender de las mujeres y a éstas a depender de los hombres. Dentro de las tareas domésticas el arreglar un enchufe era tarea masculina, el coser una camisa era más bien femenina. Nos incapacitaron para la vida en soledad.
Qué ha pasado que ahora que somos independientes no nos apañamos. Ejemplo en algunos paises europeos existe el TELEMARIDO. Es un "manitas" al que le llamas y te hace desde cambiar un enchufe hasta serrarte una mesa que quieres cambiar de sitio y no te cabe. ¡¡Lo curioso es que se llaman así TELEMARIDO !!. Parece ser que la telesposa no ha sido rentable pues planchar una camisa o coser un botón el hombre más o menos se apaña. ¡¡Cómo cambia todo!!