Joshua Bell

Las primeras notas del CD “Romance of the violin” invaden el coche, acaban de regalarme esta selección de temas interpretados por el genial Joshua Bell y no he podido esperar a llegar a casa para escucharlo. Estoy acostumbrada a que en “O mio bambino caro” de Puccini vibre la voz de la Callas, pero ahora en su lugar destaca el sonido sin parangón de un Stradivarius fabricado en 1713 y conocido como "El Boissier", capaz de encandilar con la misma pasión que la voz humana. No hay sonido que pueda comparársele, este violín tiene un alma propia a la que se suma la del músico, que, obviamente, toca por el puro placer de electrizar.

Joshua Bell está soberbio, tanto como en esa Chaconne for Violin and Orchestra que borda en la película El violín rojo (ganadora del Oscar a la mejor banda sonora original en 1999). Tiene el don de transmitir emoción con su extraordinaria velocidad y su técnica impecable. Romanticismo brillante y calidez expresiva. Mi mente vuela arrastrada por los acordes precisos hasta un limbo mágico. Hacía tiempo que no experimentaba el poder de la música para trastocar mi estado de ánimo.

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