El psicoanálisis

El psicoanálisis fue concebido como un movimiento cuasi religioso basado en una teoría psicológica y equipado con una psicoterapia. Esto, en sí mismo, es perfectamente legítimo. Mis críticas se dirigen contra los errores y las limitaciones inherentes al camino que siguió. En primer lugar, padeció el mismo defecto que pretendía curar: la represión.

El segundo defecto fue su carácter autoritario y fanático, que impidió el desarrollo fructífero de la teoría del hombre y condujo al establecimiento de una burocracia atrincherada.

“El movimiento” pretendía la reforma de la humanidad, pero ese descubrimiento se atoró en un camino fatal. Fue aplicado a un pequeño sector de la realidad: el de los impulsos de la libido del hombre y su represión, y poco o nada en absoluto a la más amplia realidad de la existencia humana y a los fenómenos sociales y políticos. Los freudianos creen que han encontrado la solución de la vida en la fórmula de la represión de la libido.

Comentarios

Pato ha dicho que…
María, me ha sorprendido leer esta notita, que no llega a artículo. No parece tuya...

Hablas, creo, sin conocimiento, lo cual me extraña, porque tus artículos siempre están bien cimentados y argumentados.

Parece que se ha puesto de moda entre los blogueros españoles "pensantes" poner a parir al psicoanálisis sin tener ni unos mínimos conocimientos de la disciplina más allá de los manidos 4 conceptos populares de Freud. Eso fue hace más de 100 años. Ha llovido mucho desde entonces y el psicoanálisis ha crecido y se desarrollado, se ha enriquecido como disciplina y para nada responde en la actualidad a las críticas que aquí incluyes.

Por qué la mala baba? Es casualidad que España carezca de movimiento psicoanalítico propio? O es una tradición arraigada tenerle manía y desconfianza a lo psicoanalítico? No sé, pero desde luego me desespera, como española y como estudiosa del psicoanálisis, no encontrar mentes parecidas que aprecien la disciplina y la respeten lo suficiente como para llegar a conocerla.

Perdón por el tono frustrado de la nota. Es una reacción personal, pq siempre me identifico con la perspectiva de tus artículos y me ha descolocado por completo leer éste.

Un saludo
María Dubón ha dicho que…
Primero estudié el psicoanálisis como movimiento filosófico y luego, en la Facultad de Psicología, tuve oportunidad de conocer sus aplicaciones como tratamiento para diversos trastornos. He leído desde un prisma literario y científico: “La interpretación de los sueños”, “Tótem y tabú”, “Estudios sobre la histeria”, parte de la correspondencia de Freud, su biografía… Admito que es más lo que ignoro que lo que sé.

Freud se mueve entre los géneros y estilos más variados, va desde la cuasi novela al texto plúmbeo del pensador académico forjado en la universidad teutona. El abundante material que dejó escrito manifiesta sus contradicciones, sus puntos débiles, sus momentos de duda y hasta sus incoherencias. Dotado de una amplísima cultura, con una sólida experiencia científica, movido por un innegable racionalismo positivista y una enorme ambición, desarrolló un “método” revolucionario que no sólo buscaba aliviar la psicopatología del paciente; gracias a este nuevo instrumento, la tierra ignota del inconsciente iba a cartografiarse.

El camino de la “verdad” emprendido por Freud es en muchas ocasiones un callejón sin salida. Por citar un ejemplo, el caso de la famosa muerte del padre. La adquisición y la inscripción genética de escenas supuestamente vividas en la prehistoria que se transmiten a través del inconsciente de todos los seres humanos. Hasta la fecha, nadie ha podido demostrar la teoría hereditaria sobre los orígenes prehistóricos o filogenéticos del psiquismo humano.

Pero no criticaba en mi comentario las teorías freudianas, controvertidas unas, superadas otras, tan sólo aludía al fracaso de ese movimiento que habría de “salvar” a la humanidad y que Sir Karl Popper calificó de “dogmatismo reforzado”.
Pato ha dicho que…
(Perdon por la falta de acentos; el teclado desde el que escribo esto no me permite ponerlos.)

Quiza no llegues a leer esto, ya que te estas tomando un merecido descanso, pero quisiera responder de todas formas. Segun tu aclaracion, estas criticando el psicoanalisis freudiano, no el psicoanalisis en general, que ha continuado desarrollandose como disciplina mucho mas alla de Freud (aunque aun quedan ramas anquilosadas que se adhieren al pensamiento freudiano en plan dogmatico). Es cierto que el psicoanalisis, tal y como lo concibio Freud, puede haber fracasado, en el sentido de que sus ambiciones no se cumplieron. Pero, en mi opinion, el psicoanalisis no ha fracasado en terminos generales e intelectuales. Es una disciplina viva y vibrante que continua enriqueciendose, aunque relegada a los margenes de la psicologia, sobre todo en su rama mas "popular".

Freud, siendo un producto de su epoca y siendo el "pionero" de la disciplina, pudo haberse equivocado en muchas cosas, pero su pensamiento innovador sigue sirviendo de cimiento indiscutible. Muchos conceptos, como dices, se han superado, pero muchos otros han sido ratificados tantos por otras teorias como por descubrimientos cientificos, sobre todo en los ultimos anos, que han visto un adelanto espectacular en la neurociencia.

Quiza consideres fracaso que el psicoanalisis no forme parte de la "cultura popular", del "mainstream" que le llaman en EE.UU. En ese sentido, yo si lo considero fracaso y a menudo me frustra lo poco conocida que es esta disciplina por el publico en general. Mucho mejor nos iria a todos si el psicoanalisis se hubiera logrado establecer no como metodologia aplicada a patologias, sino como practica de autoconocimiento, mas alineada con la introspeccion, la filosofia y la espiritualidad que con el modelo medico.

Es entonces un fracaso que el psicoanalisis no haya logrado "reformar el mundo". No es un fracaso la evolucion fascinante que ha tenido la disciplina, establecida por Freud y enriquecida por tantos otros, incluida su hija Anna, Melanie Klein, Winnicott, Sullivan, Fairbairn y, mas recientemente, Jessica Benjamin, Jodie Davis y uno de mis psicoanalistas preferidos (lamentablemente victima de una muerte prematura), Steven Mitchell, sintetizador brillante y uno de los nombres principales de la corriente psicoanalitica denominada "Relational, junto con Benjamin y Davies.

El psicoanalisis no se atoro por solo ser aplicado a la represion. Bueno, en mi opinion no se atoro en absoluto. Si es criticable el enfasis en el individuo, propio del contexto sociocultural en el que surgio y en el que continua enmarcandose. Sin embargo, en los ultimos anos, el prisma se ha ampliado y hay teorias muy interesantes que incluyen fenomenos sociales. En ese sentido, es recomendable el trabajo de Neil Altman, que aplica conceptos kleinianos como "projective identification" y "negative introject" a fenomenos sociales como los prejuicios, sobre todo el racismo, aunque cabe de todo.

En cuanto a demostraciones cientificas del inconsciente, cierto es que no las hay, pero tambien es cierto que la neurociencia esta en panales. Hay fenomenos psiquicos imposibles de probar por el metodo cientifico que, sin embargo, se aceptan como existentes porque la experiencia clinica los refuerza y valida dia tras dia. Tras aprender teorias y tecnicas clinicas, impresiona ver como en su aplicacion, los resultados son consistentes, aunque no sepamos la base cientifica aun. Por ejemplo, desconocemos la base cientifica del concepto de "projective identification", pero cualquiera que lo haya experiementado en el cuarto de consulta puede dejar constancia de su existencia sin lugar a dudas.

Reconozco que mi perspectiva esta muy influenciada por mi lugar de residencia, que es Nueva York, donde el psicoanalisis continua bullendo y es parte de la vida cotidiana, donde incluso las escuelas de Trabajo Social basan su curriculum en conceptos psicoanaliticos. Es decir, el trabajo con las personas mas machacadas y marginadas se fundamenta en gran medida en esta disciplina. Soy la primera en criticar ciertas aplicaciones, pero no puedo menos que estar en desacuerdo con la nocion de que el psicoanalisis ha fracasado, atorandose en uno de los conceptos de Freud. No es el caso en Espana, lo se, pero aqui y en mi caso, el psicoanalisis me alimenta tanto el intelecto como el estomago. Si ha fracasado y no tiene sitio en la sociedad actual, entonces yo debo de tener una profesion fantasma imaginada ;)

Sin acritud. Mas bien con animo de dialogo. Tengo gran respeto por tu mente y tu capacidad de trabajo. Felicidades por tus logros.

Un saludo y que disfrutes el descanso al maximo.
María Dubón ha dicho que…
Infinitas gracias por tu aportación, Pato. Valoro mucho los argumentos que apuntas. Para mí es un placer poder entablar un debate de “altura” con alguien que dispone de un criterio propio. Lástima que este medio imponga una brevedad incompatible con la exposición detallada y el análisis de un tema que da tanto de sí como el psicoanálisis.

Me quedo con tu frase porque recoge con bastante exactitud mi pensamiento: “Mucho mejor nos iría a todos si el psicoanálisis se hubiera logrado establecer no como metodología aplicada a patologías, sino como practica de autoconocimiento, mas alineada con la introspección, la filosofía y la espiritualidad que con el modelo médico”. Éste es exactamente el principal fallo que le atribuyo, es el fracaso al que aludo en mi breve artículo.

Freud se apartó de los modelos existentes fijados durante milenios para la reflexión sobre la subjetividad del individuo, y es esto lo que le permitió alcanzar el éxito allí donde otros fracasaron. En aquellos años de crisis del individuo burgués, fueron muchos los que intentaron un acercamiento diferente al tema de la subjetividad. Tal vez Nietzsche y Charcot sean los mejores exponentes de los dos puntos extremos entre los que se abrió entonces un abanico de posiciones interpretativas. Ambos presintieron la existencia de una zona oculta y profunda en el alma humana. Pero ni la exégesis de lo irracional y de la “voluntad de poder” en Nietzsche ni la concepción fisiologizante de la histeria en la “nueva psiquiatría” de Charcot lograron encontrar la vía hacia el inconsciente, precisamente por no rebasar el modelo de las relaciones de dominación sujeto-objeto.

El psicoanálisis es el resultado de la crisis del sujeto liberal de fines del siglo XIX. Su aparición marca en buena medida la apertura de la nueva época histórica. Más allá de su autocomprensión, y de las imágenes socialmente difundidas (por intereses muy diversos) de su interpretación, constituyó un intento de trascender esa crisis basándose en un modelo práctico-cognoscitivo: el de la superación del esquema objetualizante de la ilustración burguesa; a su vez, estableció una identificación de la liberación con la obtención de la madurez. El interés de realizar una crítica profunda y sin compromisos de la realidad enajenante y represiva, guiada por un interés emancipatorio, se vinculó con la necesidad de una incondicional autoreflexión para prevenir la atrofia del impulso subversivo. Lo novedoso de esta concepción desapareció después, en la continuación de este movimiento. La crisis de la subjetividad que vivimos actualmente se explica en buena medida por esta razón. El psicoanálisis, con todo lo que de promesa emancipatoria significaba, se perdió. Su recuperación es tarea clave para poder gestionar un nuevo modo de apropiación de la realidad (por ende, de producción de nuevas subjetividades) que potencien al hombre.

Un abrazo.
Pato ha dicho que…
Gracias, María.

A pesar de que no me gusta que la trayectoria del psicoanálisis se haya circunscrito al modelo médico, he de confesar que mi acercamiento ha sido desde esa óptica y que lo he estudiado desde su aplicación clínica. Veo que tú tienes una perspectiva más filosófica, algo en lo que yo flojeo bastante, a pesar de que fue mi disciplina favorita de jovenzuela. Así que estoy encantada de poder intercambiar opiniones desde posiciones diferentes; es enriquecedor.

Me intriga la conexión que estableces entre la crisis actual de la subjetividad y lo que percibes como el fracaso del psicoanálisis, fracaso entendido (si te sigo) como incapacidad de extender la práctica de una autoreflexión profunda en conjunción con una crítica del entorno enajenante. Estoy totalmente de acuerdo y, de hecho, es una frustración diaria que acarreo conmigo. Me encantaría que pudieses expandir esta idea desde tu perspectiva, aunque, como dices, este formato no se presta a la exposición detallada que el tema exige.

Yo creo que no tiene la culpa tanto el psicoanálisis (o, mejor dicho, los pensadores/clínicos que desarrollaron la disciplina) como las circunstancias, el contexto en el que se desarrolló, la trayectoria de mil factores que dieron forma al siglo XX y este feo embrión que es el siglo XXI.

Me parece que los principios del psicoanálisis son incompatibles con la cultura capitalista actual y tienen pocas posibilidades de implementar verdaderos cambios. Por lo mismo, me parece que también hay un enorme potencial subversivo en el pensamiento psicoanalítico y a menudo me rompo la cabeza al respecto: cómo extender y popularizar esta perspectiva sin diluirla ni verla canibalizada por el "mainstream", que siempre está en función de las necesidades del mercado.

En fin, que yo también creo que el psicoanálisis contiene una semilla subversiva con potencial desestabilizador del sistema, igual que los "padres" y "madres" de la disciplina. Lo único que no he perdido la esperanza de que aún se pueda utilizar esta semillita para combatir no tanto patologías individuales como carencias sistémicas.

Un saludo.
Pato ha dicho que…
Gracias, María.

A pesar de que no me gusta que la trayectoria del psicoanálisis se haya circunscrito al modelo médico, he de confesar que mi acercamiento ha sido desde esa óptica y que lo he estudiado desde su aplicación clínica. Veo que tú tienes una perspectiva más filosófica, algo en lo que yo flojeo bastante, a pesar de que fue mi disciplina favorita de jovenzuela. Así que estoy encantada de poder intercambiar opiniones desde posiciones diferentes; es enriquecedor.

Me intriga la conexión que estableces entre la crisis actual de la subjetividad y lo que percibes como el fracaso del psicoanálisis, fracaso entendido (si te sigo) como incapacidad de extender la práctica de una autoreflexión profunda en conjunción con una crítica del entorno enajenante. Estoy totalmente de acuerdo y, de hecho, es una frustración diaria que acarreo conmigo. Me encantaría que pudieses expandir esta idea desde tu perspectiva, aunque, como dices, este formato no se presta a la exposición detallada que el tema exige.

Yo creo que no tiene la culpa tanto el psicoanálisis (o, mejor dicho, los pensadores/clínicos que desarrollaron la disciplina) como las circunstancias, el contexto en el que se desarrolló, la trayectoria de mil factores que dieron forma al siglo XX y este feo embrión que es el siglo XXI.

Me parece que los principios del psicoanálisis son incompatibles con la cultura capitalista actual y tienen pocas posibilidades de implementar verdaderos cambios. Por lo mismo, me parece que también hay un enorme potencial subversivo en el pensamiento psicoanalítico y a menudo me rompo la cabeza al respecto: cómo extender y popularizar esta perspectiva sin diluirla ni verla canibalizada por el "mainstream", que siempre está en función de las necesidades del mercado.

En fin, que yo también creo que el psicoanálisis contiene una semilla subversiva con potencial desestabilizador del sistema, igual que los "padres" y "madres" de la disciplina. Lo único que no he perdido la esperanza de que aún se pueda utilizar esta semillita para combatir no tanto patologías individuales como carencias sistémicas.

Un saludo.
Pato ha dicho que…
Perdón por el comentario doble. Se me colgó Blogger y pensé que no había funcionado el primer intento.