Realidad y realismo

La guerra preventiva siempre exige una manipulación máxima de las circunstancias antes de que las crisis aparezcan, así se frenan las amenazas antes de que lleguen a ser extremas. Ésta es la teoría. Hace poco nos hemos enterado de la existencia de prisiones secretas norteamericanas, de las torturas que se practican en ellas, del transporte clandestino de prisioneros por Europa y de la violación masiva de la privacidad que el Gobierno de Estados Unidos lleva a cabo con absoluta impunidad. Y, en cambio, el escándalo se ha minimizado con una habilidad asombrosa, con una facilidad que no se explica sin la complicidad, por ejemplo, de la Unión Europea. Era de esperar que esto ocurriera después de practicar durante años la guerra preventiva, no sólo en Oriente, sino también en Sudamérica y en la Europa del Este. La violencia preventiva es la expresión clásica de la filosofía imperialista. Es decir, lo que algunos analistas denominan: el retorno del fascismo por acción del capitalismo mundial.

Es de esta manera como Estados Unidos, pese a las críticas, ha conseguido fabricar la realidad antes de que la realidad comenzara a funcionar en las rotativas y en las cámaras de televisión.

El gobierno de Bush ha sido totalmente realista en la defensa de sus intereses y ha cuidado su montaje hasta en los más mínimos detalles. Bien sabemos que el realismo es una construcción ideal definida por selecciones temáticas y por restricciones formales y estéticas. No existe otra opinión pública que la publicada, ni más ideas que las idealizadas. Qué desencanto descubrir en los libros de historia del siglo XXII que el terror del siglo XXI era una cuestión de realismo y que el terrorismo no era más que una estética, un estilismo de los poderosos. Una novela rosa. Más bien roja, como la sangre.

P.D.: Merece la pena conocer la opinión de un experto en el tema. “El terrorismo internacional no existe”, artículo escrito por el general Leonid Ivashov, vicepresidente de la Academia de Problemas Geopolíticos.

http://www.voltairenet.org/article133545.html

Comentarios