Me da un coraje...

Deprimente, risible, paradójico, revelador o, sencillamente, la vida misma. Así veo las peleas de perros y gatos que mantienen el Gobierno y la oposición. Durante el 2005 sólo se pusieron de acuerdo en una cosa, en el plan de pensiones, las indemnizaciones y el abono transporte. Pero no sobre nuestro plan de pensiones, el tuyo o el mío, el de los contribuyentes, sino sobre el suyo, el de sus señorías parlamentarias. “El Congreso aprobará planes de pensiones para los diputados e indemnizaciones para ex parlamentarios. Ningún grupo ha rechazado la propuesta y se está a la espera de que todos den su aprobación por escrito”, publicó hace unos días El Mundo.

No hay acuerdo en la financiación autonómica, en la Justicia, en una ley de Educación, en qué es España…, pero sí en las retribuciones de los representantes del pueblo, que cobran poco y no les alcanza para un plato de lentejas. Que ganen más, muy bien, pero esa pensión vitalicia y esas prebendas que pretenden obtener con nocturnidad y alevosía miserable son demasiado. Demasiado si se las compara con las condiciones laborales en las que trabajamos la inmensa mayoría de los españoles. Aunque hay una minoría que disfruta de un salario escandaloso. Por poner un ejemplo, Casillas gana 11.500 euros al día.

Comentarios

Chusé ha dicho que…
Y que lo digas, maña. Es un escándalo el sueldo de sus señorías y el nuestro, aunque por motivos distintos. De los futbolistas hablamos otro día.