Infidelidad y matrimonio

El matrimonio va contra natura, contra la natural tendencia del hombre a fornicar, a gozar, a esparcir su semen o sus genes, tanto da. El matrimonio lo crearon los hombres, esclavos de su virilidad, para asegurarse de que con el sudor de su frente no alimentarían a los hijos de otro. Necesitaban esta garantía para irse tranquilos cada mañana al currelo.

Automáticamente, y como consecuencia de tan absurdo contrato, nació la infidelidad, la mentira, hacer la vista gorda, llevar los cuernos con dignidad, la maté porque era mía... y todas esas secuelas que nos mortifican y nos amargan la vida, pues nos privan de algo tan necesario y vital como es follar cuando, cómo y con quien queramos.

Y es que ya se sabe, el asunto de la jodienda...

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