El jefe y los indios

Acaban de ofrecerse los datos de una encuesta realizada por la consultora Otto Walter en la que 750 profesionales cualificados opinan sobre el comportamiento negativo más extendido entre los jefes españoles. En el estudio se dibuja el retrato robot de un jefe: mal educado, vanidoso, prepotente, incapaz de reconocer sus errores y con afán de protagonismo.

Entre los defectos más destacados por el 49% de los encuestados figuran los malos modos de sus jefes. También se les acusa de ineptos a la hora de controlar situaciones, de ejercer un control represivo que desmotiva al personal y de falta de confianza en sus subordinados. Con semejante panorama, no resulta extraño que en España se haya hecho popular el refrán que dice: "Del jefe y del mulo cuanto más lejos más seguro".

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