Anécdota papal

Juan XXIII acababa de ser nombrado Papa. Tenía que salir al balcón, para bendecir por primera vez a la cristiandad, vestido ya con sotana blanca. Pero ninguna de las tres tallas que había preparadas le quedaba bien; incluso las más grande le venía estrecha. Mientras a toda prisa soltaban las costuras y hacían un arreglo de emergencia, él suspiró compungido: “Todos me han elegido Papa menos el sastre”. Pocos días más tarde dio orden de elevar el sueldo de los funcionarios del Vaticano. La inflación, la política salarial italiana, el encarecimiento de los precios, etc., todas eran razones más que suficientes. Sin embargo, a los encargados de llevar la silla gestatoria él les dio esta otra razón, que también concernía a la justicia: “Es lógico que ahora cobréis más; yo peso el doble que Pío XII”.

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