28 de julio de 2014

Lanzamiento del DNI español

La localidad gerundense de Bescanó celebra su fiesta mayor entre los días 6 y 11 de agosto, y este año la corporación municipal incluye entre las actividades programadas el "Lanzamiento del DNI español".
El sábado 9 de agosto, a las siete de la tarde, tendrá lugar el concurso que "consiste en lanzar con la mano el DNI español lo más lejos posible. “Inscripciones el mismo día a partir de las 18:30 horas en la carpa. Plazas limitadas”, dice el programa de fiestas anticipándose a una posible avalancha de lanzadores de DNI.
También es posible que, dependiendo del número de participantes en la prueba, se produzcan aglomeraciones a la hora de ir a recoger el DNI para volver a guardarlo en la cartera.

22 de julio de 2014

Muertos de miedo

La incertidumbre nos cubre con su manto. El mundo está plagado de amenazas potenciales y reales: el terrorismo, el paro, el cambio climático, el fin de la protección social, el fracaso del capitalismo, la impotencia ciudadana, la incapacidad del Estado para velar por el pueblo, el hambre, la falta de ideas para construir un mundo nuevo, la merma de derechos y libertades, la pobreza…
Y nos dicen que todos estos males son merecidos, provocados por nuestra inconsciencia, por vivir por encima de nuestras posibilidades. La crisis es un castigo divino por nuestros pecados: envidia, avaricia, lujuria. Volvemos a vagar por un valle de lágrimas, esperando que el más allá nos depare algo mejor o al menos nos libere de tanto sufrimiento.
Las víctimas de la crisis nos hemos resignado. Las élites se han rebelado para romper la igualdad y redactar los nuevos mandamientos de la Ley del Dinero.

21 de julio de 2014

El váter

En el diario The Guardian se recoge el criterio de Lloyd Alter, editor de la revista de medio ambiente Tree Hugger, sobre los fallos que tienen nuestros cuartos de baño. Todos los aseos actuales son muy similares e incurren en los mismos errores: Son pequeños, están mal ventilados y acumulan productos químicos.  El váter y el lavabo se encuentran demasiado juntos y cada vez que tiramos de la cadena los gérmenes se esparcen por todo el habitáculo. La forma del retrete nos impide usarlo en la postura natural, que es en cuclillas. El lavabo es muy bajo e incómodo. La ducha es una cabina pequeña y peligrosa (cada día muere un estadounidense al resbalar en ella). Utilizamos muchos litros de agua limpia y la contaminamos con residuos que hay que depurar antes de devolverla a los ríos, eso en el mejor de los casos (diariamente dos millones de toneladas de desechos contaminan 2.000 millones de toneladas de agua).
 
Lloyd Alter llega a una conclusión evidente: “En un mundo en el que existen problemas de abastecimiento de agua y fabricamos fertilizantes artificiales de combustibles fósiles, es absurdo y casi criminal que paguemos enormes cantidades de impuestos en usar el agua de beber para deshacernos de nuestro fertilizante personal y arrojarlo al océano”.

17 de julio de 2014

Qué es una nación

Una nación es una masa humana organizada, estructurada por una minoría de individuos selectos. Cualquiera que sea nuestro credo político, nos es forzoso reconocer esta verdad, que se refiere a un estrato de la realidad histórica mucho más profundo que aquel donde se agitan los problemas políticos. La forma jurídica que adopte una sociedad nacional podrá ser todo lo democrática y aun comunista que quepa imaginar; no obstante, su constitución viva, transjurídica, consistirá siempre en la acción dinámica de una minoría sobre una masa. Se trata de una ineludible ley natural que representa en la biología de las sociedades un papel semejante al de la ley de las densidades en física. Cuando en un líquido se arrojan cuerpos sólidos de diferente densidad, acabarán estos siempre por quedar situados a la altura que a su densidad corresponden. Del mismo modo, en toda agrupación humana se produce espontáneamente una articulación de sus miembros según la diferente densidad vital que poseen. Esto se advierte ya en la forma más simple de sociedad, en la conversación. Cuando seis hombres se reúnen para conversar, la masa indiferenciada de interlocutores que al principio son, queda poco después articulada en dos partes, una de las cuales dirige en la conversación a la otra, influye en ella, regala más que recibe. Cuando esto no acontece, es que la parte inferior del grupo se resiste anómalamente a ser dirigida, influida por la porción superior, y entonces la conversación se hace imposible. Así, cuando en una nación la masa se niega a ser masa —esto es, a seguir a la minoría directora— la nación se deshace, la sociedad se desmembra y sobreviene el caos social, la invertebración histórica.
Un caso extremo de esta invertebración histórica estamos ahora viviendo en España.
José ORTEGA Y GASSET: España invertebrada (1922) (ed.: Madrid, Austral, 2006, pp. 96-97)

16 de julio de 2014

Acosados

Quizás no lo percibimos, no lo notamos, no nos damos cuenta, pero la realidad es que vivimos acosados. Nos acusan, nos responsabilizan, nos vuelven culpables: Hay que hacer los deberes. No hay alternativa. Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. No somos competitivos. No puede haber de todo para todos y gratis. Debemos practicar la austeridad. Hay que recortar gastos. Esta crisis exige sacrificios…
Al final, han conseguido que los españoles creamos que somos responsables de lo que nos pasa. Las víctimas de la crisis pensamos que esta situación que soportamos es culpa nuestra.
Los mercados, la troika, los agentes económicos, la casta, Bruselas… son enemigos abstractos, sin cara, que ejercen un poder perverso sobre la ciudadanía indefensa. Nos castigan por unos pecados que no hemos cometido, que son fruto de su avaricia desmedida. Hablan con un lenguaje técnico que no entendemos. Manipulan datos, estadísticas, realidades. Se burlan de las voces disonantes, de quienes dicen que las cosas podrían ser de otra manera, que la crisis debe gestionarse de diferente forma. Han dividido a la sociedad en dos bloques antagónicos: los resignados y los que plantean alternativas.
Acosados y humillados nos vamos convenciendo poco a poco de que esto es lo que hay, así no plantamos cara. Estamos confundidos, de la catástrofe hemos pasado a la euforia y aunque no veamos ningún síntoma de que nuestra vida mejora, terminaremos por creer que hemos salido de la crisis. Sentimos miedo, no nos atrevemos a rechistar porque entonces nos aplicarán el palo y será todavía peor. Tenemos lo que nos merecemos porque no somos tan inteligentes como ellos y no sabemos cómo prosperar en la vida.
Nos han colocado en el estado emocional idóneo para convertirnos en un rebaño irreflexivo y acrítico. Nosotros hemos puesto nuestras vidas y nuestro futuro en sus manos. Nos repiten que hacen lo correcto para mejorar la dura situación que sufrimos y empezamos a creerles. La violencia que ejercen contra el pueblo es tan obvia que ni la vemos.

14 de julio de 2014

Palabras, solo palabras

Salman Rushdie ya lo advirtió hace tiempo: “Habrá que volver a luchar por cosas por las que pensábamos que nunca más habría que volver a luchar”.  ¿A qué cosas se refería? Derechos humanos, separación de la Iglesia y del Estado, igualdad de género, justicia social… Todas esas cosas que de tanto decirlas se han transformado en palabras huecas. Y quizá sean solamente eso, palabras. Manifiestos, proclamas, declaraciones, panfletos… “Qué tristeza de palabras” diría Alberti.
Palabras. Cosas. Detalles sin importancia.  ¿De verdad son solo eso?
 

10 de julio de 2014

Ojalá

Sanfermines 2014.


Ojalá los españoles fuésemos capaces de una concentración similar para exigir la devolución de los derechos y de los sueños que nos han robado.

 

9 de julio de 2014

Me suena


El líder de la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas), José María Gil Robles, había dejado clara su simpatía por la democracia en la campaña electoral de 1931: "La democracia no es para nosotros un fin, sino un medio para ir a la conquista de un Estado. Llegado el momento, el Parlamento se somete o le hacemos desaparecer", declaró en un mitin. "Si vamos a labrar un mundo nuevo no es mucho pedir que se desangre esta sociedad, si es que de ella ha de salir la salvación de la generación futura", añadió.

8 de julio de 2014

Entre dos bandos estoy

La sociedad nos clasifica, nos etiqueta, y nos define. Fuera de la etiqueta no hay vida, nada existe.
Con nuestra etiqueta correspondiente pegada en la frente y siempre visible empezamos a caminar por el mundo socializado.
Mediante un tatuaje mental y emocional el Sistema nos dota de mecanismos de respuesta para cada situación. Ya no es preciso pensar, juzgar, valorar, comparar, analizar… Basta con creer en las bondades del juicio automático que nos ha proporcionado el Sistema para saber que nuestro bando, nuestra opción, es lo “correcto”. Porque para que el dispositivo funcione es preciso formar parte de un bando, de una corriente, de un grupo o rebaño que nos inculque sus sabias directrices.
Los individuos que intentan ir por libre, pensar por sí mismos, no adoptar ningún dogma, no militar en ninguna manada, son individuos inclasificables porque no permiten que se les adjudiquen etiquetas. Estos son los peores elementos en cualquier sociedad, se convierten en peligrosos, en sospechosos, y son atacados por el resto de individuos, les tienen miedo porque son unos sujetos desestabilizadores. El Sistema no permite que nadie sea independiente, que no tenga gurús ni guías, que no esté imbuido de alguna ideología.
Cuando alguien carece de etiqueta y no se incluye en un bando desorienta a los demás: ¿Este es bueno o malo? ¿Es de los nuestros o de los otros? No se sabe si hay que amar u odiar a un tipo así, si es amigo o enemigo. Y las situaciones poco claras nos desagradan, necesitamos saber en qué bando milita cada cual para actuar en consecuencia.
Nos gusta la seguridad, nos hace sentir cómodos, por eso renunciamos a nuestra capacidad de juicio y preferimos que este venga ya hecho para adoptarlo sin más. Porque ponerse a pensar, convertirse en un ser libre e independiente, supone realizar un esfuerzo mental titánico, que pocos se atreven a acometer. Si dejo mi bando, me quedo sin aliados, estaré solo. Entre dos bandos. Entre dos fuegos. Y mi cerebro ha sido manipulado para que solo lea etiquetas. El Sistema ha hecho bien su trabajo y tú llevas todas las de perder. Aun así, intenta arrancarte tu etiqueta.