
De entre las muchas desgracias que se ceban en

De entre las muchas desgracias que se ceban en
Internet va camino de convertirse, si no lo es ya, en un monumental archivo en el que conviven guardados los pensamientos más importantes, valiosos y relevantes junto con ideas infrahumanas, caducas o patéticas. Quizá se esté cumpliendo con inexorable acierto la frase de McLuhan: “el medio es el mensaje”. Cada vez evoluciona más el desarrollo de los medios que transmiten mensajes, pero, dada su vacuidad, parece que cada vez quedan menos ideas por transmitir. Porque, si bien es cierto que todo el mundo puede tener ideas y el derecho a exponerlas, no todas las ideas tienen el mismo valor, de hecho hay ideas tan banales que carecen de valor, aunque la tolerancia imperante nos lleve a aceptarlo todo.
¿Se impone un control? Cuanto mayor es Internet, más disminuyen las posibilidades de controlarlo. La verdad y la mentira pueden manipularse hasta hacerse pasar la una por la otra. Si no confiamos en la credibilidad de las ideas e informaciones que nos propone Internet, ¿de qué nos sirve tener semejante archivo de datos?
Nuestros programas de estudio dejan de lado cada día más las humanidades y esto conduce a una sociedad imposibilitada para pensar y generar pensamiento. Carecemos de referentes ideológicos y nos falta esa idea, quizás utópica, que nos movía antes, la de salvar el mundo. Entones aún existía el sentido crítico de la realidad. Ahora ya no nos queda ni la palabra. Sufrimos un constante bombardeo de información sesgada que nos llega a través de la Red, la televisión, la prensa… Éste es nuestro único contacto con la realidad. Se nos atrofia la capacidad de racionalización, carecemos de pensamiento conceptual. Adoptamos ideas ajenas sin saber si son ciertas. Nos contentamos con fragmentos de una dudosa realidad que no comprendemos. Nos volvemos pasivos e irracionales.

Con el paso del tiempo, los lugares que usa la gente se hacen más variados y sofisticados, a la vez que sus interrelaciones ganan en complejidad. Algunos tipos de lugar son muy antiguos: el hogar, como lugar del fuego; el altar, como lugar de sacrificio o como centro de culto; la tumba, como lugar para los muertos. Otros son más recientes: el aeropuerto, la estación de servicio de la autopista, el cajero automático…
*En la imagen, el proyecto Fawcett Ranch House, obra del arquitecto Frank Lloyd Wright.
¿Por qué los humanos somos los únicos mamíferos que seguimos tomando leche pasado el periodo de lactancia?
María Domínguez nació en Pozuelo de Aragón (Zaragoza), el año 1882. Sus padres, campesinos de escasos recursos, apenas pudieron darle instrucción, pero a ella le apasionaba leer y casi de forma autodidacta empezó su formación. La casaron a los 18 años con un hombre que la maltrataba y la humillaba, por eso, con unos pocos céntimos en la mano, huyó del infierno y se puso a servir en Barcelona. Ahorró el dinero suficiente para regresar a su pueblo, allí se dedicaba a tejer medias con una máquina que había adquirido. Como el horario laboral se lo marcaba ella, pues trabajaba en su casa, dispuso de tiempo libre para ocuparlo en su afición favorita; la lectura. Leía de todo, hasta que sintió la necesidad de escribir. Un día, se atrevió a enviar un artículo al diario El Sol en el cual explicaba las vicisitudes de su vida como mujer condenada a la sumisión y al silencio. Se lo publicaron y siguió colaborando en diversos periódicos.
El hecho ocurrió el 14 de enero de 2008. En medio de una disputa, un trabajador llamó a su jefe “hijo de puta” porque éste se negaba a abonarle unas dietas cuyo importe ascendía a 400 euros. El gerente despidió al empleado por haberle insultado y, aunque en primera instancia el juzgado de Girona que se encargaba del caso consideró el despido procedente, ahora el Tribunal Superior de Cataluña dictamina que mentarle la madre a uno no es causa de despido y ordena la readmisión del empleado o el pago de 6.483 euros en concepto de indemnización. El juez considera que, siendo “hijo de puta” una expresión de lo más corriente en nuestro florido vocabulario, el despido es un castigo desproporcionado. Habrá, pues, que inventar otras palabras para ofender, porque de tan repetidas, las que tenemos van perdiendo su eficacia.
Llega el Apocalipsis: la gripe A. Vaya invierno que se avecina.
La arquitectura, a diferencia de otras actividades artísticas, necesita la conjunción de dos factores ineludibles: el arquitecto y unos clientes dispuestos a confiarle la manifestación externa, interpretada, de su manera de sentir y vivir, de pensar y trabajar.He leído y escuchado en demasiados sitios hablar del derecho de pernada atribuyéndole un significado incorrecto.
El derecho de pernada o espoli forçada es el derecho feudal que tenía cada noble a recibir una pierna de cada res que se matase en su castillo.
El derecho a pasar la noche de bodas con la mujer de su vasallo se denomina ius primae noctis.
Se confunden los términos y el uso hace que acabe aceptándose lo que no es.
